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PRINCIPIOS DE INTEGRIDAD – No hurtarás.

Éxodo 20:15 No hurtarás.

Sabemos que existe el robo directo, pero sabía usted que también existe el robo indirecto, por ejemplo: cuando el dueño de una compañía no paga lo justo a sus empleados, esta robando; o el rendir a medias en su trabajo, eso es robo indirecto.  “Escuché a cerca de un muchachito en un mercado, él estaba que parado en frente de un kiosco donde vendían fruta, pero no solo las miraba, sino que estaba comiéndose las uvas tan rápido como podía, aprovechando que nadie lo veía, después de un rato apareció la mamá del niño y vio lo que su hijo estaba haciendo. ¿Sabe lo que ella hizo?  sencillamente le dijo, “Juanito, no comas tan rápido”. Esa es la clase de realidad en la que hoy vivimos, indiferentes a los conceptos básicos de integridad y olvidándonos por conveniencia que si nos apoderamos de cualquier cosa que no nos pertenece o si no pagamos lo que debemos, estamos quebrantando el mandamiento que dice “No robarás o No hurtarás.” y esto puede referirse también al tiempo, al afecto, al dinero, a las posesiones, o a la honra o buen nombre de las personas, o al amor o a la cortesía y la lista es interminable. Si defraudamos a alguien es que hemos tomado algo que no nos pertenece y somos culpables de robo.

Un legado familiar

Ahora, ¿Como enseñamos a nuestros hijos lo que este mandamiento significa?
Este mandamiento fue dado al pueblo de Israel, y los Padres eran los responsables de enseñar estos mandamientos a sus hijos y as sus nietos y si fuera posible aun a los bisnietos.

Deuteronomio 6:6-7 Y estas palabras que yo te mando hoy estarán sobre tu corazón; y se las repetirás a tus hijos y les hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y cuando te acuestes y cuando te levantes.

Recuerde que este mandamiento fue dado al pueblo de Israel y que los padres eran los responsables de ensenar estos mandamientos, a sus hijos y a sus nietos.

 

En el Nuevo testamento hay un verso que explica perfectamente Éxodo 20:15.

Efesios 4:28 El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que padece necesidad.

En este versículo hay tres pensamientos que tenemos que sembrar en nuestros corazones.

  1. Integridad: El que hurtaba, no hurte más.
  2. Laboriosidad: Si no trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno.
  3. Generosidad: Para que tenga qué compartir con el que padece necesidad.

Según el Nuevo Testamento, dentro del mandamiento No hurtaras, están comprendidos lo que es integridad, laboriosidad y generosidad, Estas son características que todos debemos pedirá a Dios sean parte de nuestra manera de ser y que podamos practicarlas y ensenarlas.

INTEGRIDAD:  Hay muchas formas de vivir sin integridad, tenemos el robo directo, la cleptomanía (tendencia patología al hurto, aunque no se tenga la necesidad de aquello que se roba), los robos a mano armada, robo en las casas y almacenes (de acuerdo a un estudio, solo en Estados Unidos, la economía pierde cerca de cuarenta billones de dólares por los robos que se efectúan en los lugares de trabajo). Eso es robo directo. Pero cualquier tipo de robo será juzgado por Dios; también hay otro tipo de robo conocido como fraude, cuando vende alimentos diciendo que son productos naturales, pero al realmente están hechos con productos artificiales 100% nocivos para la salud. O, cuando un constructor asegura que usara materiales te primera calidad, pero por obtener más ganancia utiliza materiales de tercera; El inflar los precios de facturas y proformas para poner dinero en sus bolsillos.

La actividad que más se practica en todos los países es el fraude, individuos corporaciones y gobiernos se han vuelto expertos en defraudar a los demás.

Pero sabía que rendir a medias en el trabajo también es robar, si usted cobra por 8 horas y solo trabajo 6, está robando el equivalente a 2 horas.

Colosenses 3:22 Siervos, obedeced en todo a vuestros amos carnales, no sirviendo al ojo, como los que agradan a los hombres, sino con sencillez de corazón, temiendo a Dios:

Si no teme a Dios lo suficiente para cumplir honestamente con un día de trabajo, entonces ha quebrantado el mandamiento que dice no hurtaras.

Por otro lado, si usted es un empleador y no paga de forma justa a sus empleados, usted les está robando.

Colosenses 4:1 Amos, haced lo que es justo y recto con vuestros siervos, sabiendo que también vosotros tenéis un Amo en los cielos.

Santiago 5:4 He aquí, clama el jornal de los obreros que han cosechado vuestras tierras, el cual por engaño no les ha sido pagado por vosotros; y los clamores de los que habían segado han entrado en los oídos del Señor de los ejércitos.

Tener un seguro de salud o de vida es una cosa, pero manipularlo es hacer lo incorrecto.

Estar en los negocios de Bienes Raíces para ayudar y tener una ganancia es una cosa, pero estar en ese negocio apropiarse de casas y terrenos de otros, es inmoral, ilegal e imperdonable (los fariseos tenían como practica el devorar las casa de las viudas, y Jesús los condeno por eso)

Los juegos de azar, eso es robo legalizado y la gente acepta ser robados de esa manera, los juegos de azar son moralmente incorrectos. por qué? porque nadie puede ganar a menos que otros pierden, y uno no tiene que ser super inteligente para entenderlo, un negocio legitimo siempre tiene ganadores, Por ejemplo: yo tengo un artefacto que usted necesita, y se lo vendo por  5 dólares, usted tiene su artefacto y yo tengo los 5 dólares. En los juegos de azar, por cada ganador hay miles de perdedores, es tener ganancias y placer a expensas del dolor de otros, es el intento de obtener de forma inmediata lo que pertenece a muchos sin darles nada a cambio. Cuando alguien juega y gana, se acrecienta su codicia. (Habacuc 2:6)

El retener el amor y la devoción conyugal también quebranta este mandamiento, la biblia manda que no se nieguen ni se priven del amor sexual, y cuando se niegan se están defraudando el uno al otro. 1 Corintios 7:3-5 El marido cumpla con la mujer el deber conyugal, y asimismo la mujer con el marido. La mujer no tiene potestad sobre su propio cuerpo, sino el marido; ni tampoco tiene el marido potestad sobre su propio cuerpo, sino la mujer. No os neguéis el uno al otro, a no ser por algún tiempo de mutuo consentimiento, para ocuparos sosegadamente en la oración; y volved a juntaros en uno, para que no os tiente Satanás a causa de vuestra incontinencia.

El mismo principio se aplica cuando no amamos a nuestros hijos, o a nuestros vecinos, o en general a nuestro prójimo, nos estamos defraudando (Romanos 13:8)

El peor robo es robarle a DIOS. Usted sabe que le pertenece a El verdad, usted no es dueño de sí mismo, usted fue comprado con precio,  cuando usted vive su vida para usted mismo, como si Cristo nunca hubiera existido y nunca hubiera muerto por usted, usted es un ladrón, ha tomado de lo que le pertenece a Él, camina sobre la tierra que el creo, respira el aire que el credo, vive la vida que es de Él y nada le da a cambio. 1 Corintios 6:19-20

Sabe porque como creyentes diezmamos. El diezmo (es un emblema y símbolo de todo lo que le pertenece a Dios) no piense que el diez por ciento le pertenece a Dios, todo le pertenece a Dios. Malaquías 3:8

Cuando le robamos a otro de la forma que sea, fracasamos en honrar a Dios como deberíamos, y nos estamos robando a nosotros mismos. Jeremías 5:25

Cuando está amando más a su familia, o a su trabajo o a cualquier otra cosa o persona, más de lo que ama a Dios, les está robando a Dios lo que solo a Él le pertenece, quiere ser honrado con Dios, comienza entregándole su corazón ahora mismo.

 

LABOREOSIDAD: Efesios 4:28

El trabajar no es malo, es bueno, no es una maldición, es una bendición. Los jóvenes de hoy no saben la responsabilidad de una labor honesta. La Biblia es muy clara en cuanto a la necesidad de trabajar. 2 Tesalonicenses 3:10

Los judíos de la antigüedad entendían muy bien el mandamiento no hurtaras, así como entendían también el mandamiento que dice 6 días trabajara. Consideraban las labores, el trabajo como un imperativo divino. Decían el que no enseña a su hijo a trabajar, le enseña a robar.

Los rabinos y los profetas consideraban el trabajo como un regalo de Dios. Eclesiastés 5:18-19. El trabajo es un regalo de Dios, en la actualidad todas las personas parecen que están desesperadas por ganarse el premio mayor de la lotería para ya no tener que trabajar. Parece que la generación actual buscan el trabajar menos y menos para poder ganar más y más, lo cual es totalmente paradójico.

Usted no puede legislar que los pobres dejen de serlo, no puede dictar leyes para que la gente industriosa deje de serlo, usted no multiplica la riqueza dividiéndola, y el gobierno no puede darle nada a nadie sin tener que quitárselo primero a alguien más, y si alguien recibe algo sin tener que trabajar es porque alguien ya ha trabajado para que ese alguien reciba. Lo peor que puede pasar es que la mitad de la gente piense que no tiene que trabajar porque otros trabajaran por ellos, y la otra mitad piense que no vale la pena trabajar porque no recibirá el fruto de su trabajo.

La Biblia enseña que, si una persona no quiere trabajar, tampoco debe comer.

Vivimos en una generación que no entiende la ética laboral que nos ensenaron nuestros abuelos y nuestros padres, en la actualidad los que trabajan no lo hacen con el placer y el gozo de estar cooperando con Dios en la administración de este mundo creado para nosotros, solo trabajan para tener el dinero suficiente para poder dejar de trabajar.

El Socialismo promulga la idea de que debemos unificar todas las riquezas y tener muchos holgazanes y muy pocos productores. En los estados Unidos hemos creado una sociedad en donde muchas personas piensan que es mejor no trabajar.

En nuestros países las cárceles están llenas de jóvenes y adultos que por lo general no hacen nada productivos ni para ellos mismos, ni para la sociedad. Son el reflejo de padres que no les enseñaron un oficio o de madres que no les dieron responsabilidades dentro del hogar, no aprendieron el principio básico de laboriosidad.

Aquellos que quieren jubilarse o retirarse, tienen la idea de que cuando lo hagan ya no tendrán que trabajar. ¡Dios bendiga su inocencia!  De manera especial un creyente jamás se retira, ni se jubila de su servicio a DIOS, eso solo significa que tendrá más tiempo para servir a DIOS con todo su corazón y toda su alma.

Lo opuesto al trabajo es pasividad, nuestros hijos deben aprender con nuestro ejemplo lo que es ser laboriosos. Esto les debemos ensenar desde muy temprana edad. Lamentaciones 3:27. no porque son niños no debemos ensenar a nuestros hijos a trabajar a que aprendas un oficio. A veces es más fácil para nosotros el hacer algo que enseñar a nuestros hijos a hacerlo, pero cuan estupendo es cuando tenemos tiempo y paciencia para enseñarles.

A los hijos de 4 a 6 años, se les puede ensenara a sacar la basura, a los de 6 a 10 años, se les puede ensenar a lavar y secar los platos, a los de 10 o más enséneles a cortar el césped. y si usted es hábil con herramientas y mecánica, enséneles eso a sus hijos jovencitos, cuando hayan terminado sus tareas escolares y sin menoscabar su tiempo de recreo.

Muchos jovencitos en tiempos de vacaciones no tienen mucho que hacer y se aburren tremendamente, aproveche ese tiempo para ensenarles algo.

Hágales trabajar cuando tienen que trabajar y déjelos jugar cuando tienen que jugar.

 

GENEROSIDAD: Efecios 4:28

Sabe que es lo opuesto del robo, la respuesta lógica seria no robar, pero no lo es, lo opuesto del robo es la generosidad. Sabemos que por cada negativo hay un positivo. A veces hacemos un buen trabajo proveyendo para nuestras necesidades, pero rara vez aprendemos a suplir las necesidades de otros. Hechos 20:33; Hechos 20:34. El apóstol está diciendo que para suplir con sus necesidades y las de los que estaban con él, tuvo que trabajar. y en Hechos 20:35 nos recuerda también las palabras de nuestro Señor Jesús que dijo : Mas bien aventurado es dar que recibir.

Es un pecado y una vergüenza delante de DIOS cuando esperamos que el gobierno, cuide de nuestros padres, o nuestros seres amados o nuestros hijos; y cuando lo hacemos debemos hacerlo con generosidad y con la misma generosidad ayudar a otros. Esta es la clase de vida que nos libera de nuestro egoísmo.

Las personas egoístas son desdichadas, porque la desdicha es como un espejo, pero el gozo es como una ventana, trasparente por ambos lados.

Hagamos un experimento, haga un puno con los dedos de su mano, y apriételo fuertemente, apreté lo más fuerte que pueda, espere unos segundos, ahora descanse y habrá su mano. Se siente bien verdad, esa es la forma en que muchas personas viven, egoístamente, retienen todo para ellas, viven apretadas como un puño, y así van por la vida, pero cuando abrimos nuestra mano para dar a otro, este estado de gozo, bienestar nos inunda por completo.

La vida está compuesta de recibidores y dadores, aprendamos a ser dadores. Hoy en día la gente demanda de alguien que les entienda y les cuide, las personas están dispuestas a pagar para que alguien sencillamente los escuche.

Sea perdonador con sus hijos, a veces somos más generosos y rápidos perdonando a otras personas, que, perdonando a nuestros hijos, amelos y su amor por ellos debe ser la clase de amor que busca hacerles bien, sin que importe el comportamiento de ellos. Amelos y acéptelos, aunque no apruebe lo que hagan.

Jones Wesley, (fundador del metodismo) dijo: Haga todo lo que pueda, ahorré todo lo que pueda y de todo lo que pueda.

Ayude a las personas que físicamente tienen imposibilidad de hacer tareas con limpiar su patio, existe muchas maneras de ser bendición para otros, inculque en usted la responsabilidad de llevar a la iglesia los diezmos y ofrendas, participe de proyectos ministerios, y apoye financieramente con lo que pueda esos proyectos.

JESUS en la cruz del calvario derramo su sangre y dio su propia vida por usted, por mí, por todos nosotros, nos compró a gran precio. ¿Es usted salvo?  si usted de alguna manera le está robando a Dios, se está robando a usted mismo, porque su pecado impide que cosas buenas y maravillosas sucedan en su vida. Si yo pudiera vivir mil vidas, esas mil vidas se las entregaría a Jesús, a quien le sirvo y le tengo por salvador y mi señor. Todas las cosas materiales a las que nos aferramos en esta vida un día tendremos que dejarlas, porque sin nada llegamos al mundo y sin nada saldremos de él, lo único que no perderemos será el perdón de DIOS.

Satanás vino para robar, matar y destruir, pero Jesús vino para darnos vida, y vida abundante, satanás quiere robarnos esa vida abundante que DIOS tiene para usted, sabe lo que debe hacer si antes no lo había hecho, ahora mismo debe hacer una decisión por Cristo.

Si quiere hacerlo, puede hacer una oración como ésta:

“Jesús, te necesito. Me arrepiento de la vida que he llevado alejado de ti. Te doy gracias por morir por mí en la cruz para pagar por el castigo de mis pecados. Creo que tú eres el Hijo de Dios, y ahora te recibo como mi Salvador y Señor. Toma el control completo de mi vida, hazme la clase de persona que tu quieres que sea, ayúdame a nunca avergonzarme de ti, sin importar las circunstancias o consecuencias, y porque tu moriste por mí, yo quiero ahora vivir para ti. Lo pido en tu nombre Jesus, Amen”

 

¿Hiciste esta oración?

pointing-hand-icon-24032 Si            pointing-hand-icon-24032 No


Fuente:
Pastor Adrian Rogers
LA INTEGRIDAD, UN LEGADO FAMILIAR
Video: https://youtu.be/0xq1T9MaH40

El Crecimiento Espiritual debe ser Intencional

“Lleven a cabo su salvación con temor y temblor, pues Dios es quien produce en ustedes tanto el querer como el hacer para que se cumpla su buena voluntad.” Filipenses 2:12b-13 (NVI)

El crecimiento del alma humana requiere un compromiso para crecer. La persona debe querer crecer, decidir crecer y hacer un esfuerzo para crecer.

El crecimiento espiritual comienza con una decisión. No tiene que ser una decisión compleja, pero si debe ser sincera. Cuando los seguidores de Jesús decidieron escoger su camino, no comprendían todas las implicaciones de su decisión. Ellos simplemente expresaron el deseo de seguirle, y ese fue el comienzo de una emocionante travesía del alma. Jesús tomó esa simple pero sincera decisión y edificó sobre ella.

En Filipenses 2:12b -13, Pablo ofrece una mirada hacia el crecimiento espiritual mientras hablaba a gente ya creyente: “Lleven a cabo su salvación con temor y temblor, pues Dios es quien produce en ustedes tanto el querer como el hacer para que se cumpla su buena voluntad” (NVI). 

Noten que dice “lleven a cabo” (Ocupense) –no “trabajen para”- su salvación. No existe nada que puedas hacer por ti mismo para salvarte espiritualmente; Cristo se hizo cargo de eso con su vida, muerte y resurrección. Lo importante es notar que Dios tiene una parte en nuestro crecimiento – pero también nosotros. Debemos hacer un esfuerzo intencional para poder crecer.

 

Reflexiona sobre esto:

  • ¿Qué significa “llevar a cabo o ocuparse de” tu salvación?
  • ¿De qué formas específicas estás haciendo un esfuerzo intencional para crecer espiritualmente?
  • ¿Por qué piensas que Dios requiere un esfuerzo de nuestra parte para el crecimiento espiritual?

 

BY RICK WARREN — JANUARY 22, 2017
http://pastorrick.com/

La Guerra Interior: la Carne versus el Espíritu

Parte 1

Los que aman sin depender del Espíritu de Dios terminan siempre tratando de llenar su propio vacío, en vez de compartir su plenitud. Entonces el amor deja de ser amor. Amar no nos resulta fácil. Pero la buena noticia es que no es principalmente nuestro trabajo, sino el de Dios. Simplemente, debemos aprender a “andar en el Espíritu”.

Gálatas 5:13-15 nos enseña que la buena nueva de Cristo es un llamado a la libertad. La voluntad revelada de Dios para todos nosotros es que tengamos la oportunidad, la habilidad y el deseo de hacer lo que nos dará la mayor satisfacción ahora y por miles de años. También nos enseña que la única actividad que podemos hacer en libertad es amar. “Fuisteis llamados para vivir en libertad. . . servíos por amor los unos a los otros” (Gálatas 5:13). Este amor no es opcional. Es un mandato. Y es muy importante: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. En otras palabras, somos llamados en nuestra libertad a desear y buscar la felicidad de los demás con el mismo celo que buscamos la nuestra. Si tomamos este mandato seriamente, es tan contrario a nuestras inclinaciones que parece absolutamente imposible. Que tenga que despertarme en las mañanas y sentir tanta preocupación por las necesidades de otros como por las mías parece estar absolutamente más allá de mi poder. Si esta es la vida cristiana – preocuparme por los demás como me preocupo por mí mismo – entonces realmente es muy difícil y me siento sin esperanzas de vivir así el resto de mi vida.

La respuesta de Pablo a este desaliento se encuentra en Gálatas 5:16-18. El secreto está en aprender a “andar en el Espíritu” (Gálatas 5:16). Si la vida cristiana parece demasiado difícil, tenemos que recordar que no somos llamados a vivirla solos. Debemos vivirla en el Espíritu de Dios. El mandato de amor no es una nueva carga legalista puesta sobre nuestras espaldas; es lo que pasa libremente cuando vivimos en el Espíritu. Los que aman sin depender del Espíritu de Dios terminan siempre tratando de llenar su propio vacío, en vez de compartir su plenitud. Entonces el amor deja de ser amor. Amar no nos resulta fácil. Pero la buena noticia es que no es principalmente nuestro trabajo, sino el de Dios. Simplemente, debemos aprender a “andar en el Espíritu”.

“Digo, pues: Andad en el Espíritu y no satisfaréis el deseo de la carne. Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne, pues estos se oponen el uno al otro, de manera que no podéis hacer lo que deseáis. Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley”. Gálatas 5:16-18

John Piper desarrolla este mensaje basándose en estas tres preguntas: ¿Qué? – ¿Por qué? – ¿Cómo? ¿Qué significa este “andar en el Espíritu”? ¿Por qué es importante “andar en el Espíritu”? ¿Cómo, prácticamente, podemos “andar en el Espíritu”?

 

Parte 2

¿Qué es andar en el Espíritu?

Galatas-5-16-18-p2Primero, ¿qué es este andar en el Espíritu? En este contexto, hay otras dos percepciones que revelan el significado de “andar en el Espíritu”. La primera está en Gálatas 5:18 “Si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley”. Si Pablo hubiera dicho: “Si seguís al Espíritu, no estáis bajo la ley”, hubiera sido cierto, pero al usar la voz pasiva (“Si sois guiados”), él enfatiza la obra del Espíritu, no la nuestra. El Espíritu no es el puntero, como el coche de seguridad en la carrera “Daytona 500”. Es un conductor, como la locomotora en un tren. No seguimos por nuestro propio esfuerzo. Somos guiados por su poder. Por lo tanto, “andar en el Espíritu” significa mantenernos conectados a la divina fuente de poder e ir dondequiera que él nos conduzca.

La segunda percepción de nuestro andar en el Espíritu está en Gálatas 5:22: “El fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, etc.”. Si nuestro andar cristiano va a ser un andar de amor, de gozo y de paz, entonces “andar en el Espíritu” debe querer decir “producir el fruto del Espíritu”. Pero, de nuevo, se enfatiza la obra del Espíritu, no la nuestra. Él produce el fruto. Tal vez, Pablo tomó esta imagen de Jesús. Ustedes deben recordar Juan 15: 4-5: “Permaneced en mí y yo en vosotros. Como el sarmiento no puede dar frutos si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ese da muchos frutos”. En consecuencia, “andar en el Espíritu” significa “permaneced en la vid”. Manténganse firmemente unidos al Cristo vivo. No se aparten del flujo del Espíritu.

Como respuesta a nuestra primera pregunta – ¿Qué es este andar en el Espíritu?, respondemos: es “ser guiados por el Espíritu” y es “producir el fruto del Espíritu”. Se enfatiza la obra del Espíritu, sin embargo, el mandato es para que nosotros hagamos algo. Se involucran nuestros deseos. Tenemos que querer estar acoplados a la locomotora. Tenemos que querer permanecer en la vid. Hay cosas que podemos hacer para permanecer conectados al flujo del poder de Dios. Antes de preguntar cómo andar en el Espíritu, preguntemos. . .

Parte 3

¿Por qué es Importante Andar en el Espíritu?

Galatas-5-16-18-p3¿Por qué es tan importante andar en el Espíritu? El texto da dos razones, una en Gálatas 5:16 y la otra en Gálatas 5:18. En Gálatas 5:16, el incentivo para andar en el Espíritu es que, cuando lo hacemos, no satisfacemos el deseo de la carne. La Versión Estándar Revisada está equivocada al considerar como un mandato a la segunda parte del versículo 16, en vez de una promesa y dice:”No satisfaréis los deseos de la carne”. Todas las otras versiones importantes son correctas al considerarla una promesa, porque esta particular construcción griega tiene ese significado en todo Pablo. Por ejemplo, en la Nueva Biblia Americana Estándar (NSAB), el versículo tendría que traducirse: “Pues yo digo, andad en el Espíritu y no cumpliréis el deseo de la carne”. Por eso, la primera razón de por qué debemos andar en el Espíritu es que cuando lo hacemos, se vencen los deseos de nuestra carne.

En los mensajes recientes, traté de definir la carne como lo hace Pablo. La mayor parte del tiempo (aunque no siempre, ver más abajo), no se refiere simplemente a la parte física (Pablo no considera maligno al cuerpo en sí mismo). La carne es el ego que siente un vacío y usa los recursos de su propio poder para llenarlo. La carne es el “Yo” que trata de satisfacerme con cualquier cosa, menos con la misericordia de Dios. Presten atención a Gálatas 5:24: “Los que son de Cristo Jesús han crucificado la carne con sus pasiones y deseos”. Compárenlo con Gálatas 2:20: “Con Cristo he sido crucificado y y no soy yo el que vive, sino que Cristo vive en mí; y la vida que ahora vivo en la carne, la vivo por fe en el Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó por mí”. En Gálatas 2:20, “carne” se utiliza en su significado menos usual, refiriéndose a la existencia corporal habitual, que no es maligna en sí misma (“ahora vivo en la carne”). Pero, lo más importante que hay que considerar es que en Gálatas 5:24 la “carne” es crucificada y en Gálatas 2:20 “yo soy crucificado”. Esta es la razón por la cual defino a la carne en su uso negativo, como una expresión del “Yo” o del “ego”. Noten en Gálatas 2:20 que, puesto que el antiguo ego carnal está crucificado, un “Yo” nuevo vive y lo más peculiar acerca de este “Yo” nuevo es que vive por la fe. “La vida que ahora vivo en la carne, la vivo por fe en el Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó por mí”. La carne es el ego que siente un vacío, pero detesta la idea de satisfacerlo por medio de la fe, por ejemplo, dependiendo de la misericordia de Dios en Cristo. En cambio, prefiere usar los recursos legalistas o licenciosos de su propio poder para llenar su vacío. Como dice Romanos 8:7: “La mente puesta en la carne es enemiga de Dios, porque no se sujeta a la ley de Dios”. La característica básica de la carne es que no es sumisa. No quiere someterse a la absoluta autoridad de Dios o confiar en la misericordia absoluta de Dios. Como el viejo comercial de televisión, la carne dice: “Prefiero hacerlo yo mismo”.

No sorprende que en  Gálatas 5:17 haya una guerra entre nuestra carne y el Espíritu de Dios. A primera vista, según el versículo 17 es un problema que, en los cristianos, haya una guerra vívida entre la carne y el Espíritu; sin embargo, de acuerdo Gálatas 5:14, la carne es crucificada en los cristianos. Cuando lleguemos a  Gálatas 5:24, vamos a hablar más del sentido en el que nuestra carne es crucificada. Por ahora, démosle a Pablo el beneficio de la duda, asumamos que ambos son ciertos de alguna manera y concentrémonos en esta guerra interior: nuestra carne versus el Espíritu de Dios.

Parte 4

El Espíritu de Dios Conquista nuestra Carne

El Espíritu de Dios Conquista nuestra Carne... En Gálatas 5:17 dice: “Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu y el del Espíritu es contra la carne, pues estos se oponen el uno al otro, de manera que no podéis hacer lo que deseáis”. Lo más importante que tenemos que aprender de este versículo es que los cristianos experimentan una lucha interna. Si cuando estaba describiendo la carne, se dijeron a sí mismos: “Bueno, tengo mucho de eso todavía dentro mío”, no significa necesariamente que no sean cristianos. Un cristiano no es una persona que no tiene deseos malos. Un cristiano es una persona que lucha contra esos deseos por el poder del Espíritu. Tener conflictos dentro del alma no está mal. Aunque anhelemos el día en que nuestra carne ya no exista y solo deseos puros y afectuosos llenen nuestros corazones, hay algo peor aún que la guerra entre la carne y el Espíritu – concretamente, que no haya guerra interior, porque la carne controla la ciudadela y los puestos de avanzada. ¡Alaben a Dios por la guerra interior! La pasividad con respecto al pecado significa la muerte. El Espíritu vino para luchar contra la carne. Tengan valor si sus almas parecen un campo de batalla a veces. La señal para conocer si el Espíritu habita dentro de ustedes no es que no tengan malos deseos, ¡sino que están en guerra con ellos!

Cuando se consideran los versículos 16 y 17 juntos, el punto principal no es la guerra, sino la victoria a través del Espíritu. Gálatas 5:16 dice que cuando caminamos mediante el Espíritu, no permitiremos que esos malos deseos maduren. Cuando caminamos en el Espíritu, extraemos de raíz los deseos de la carne. Los deseos nuevos centrados en Dios desplazan los deseos viejos centrados en el hombre. El versículo 16 promete la victoria sobre los deseos de la carne – no que no habrá una guerra, sino que el que gana esa guerra será el Espíritu. En realidad, lo que Pablo quiere decir en Gálatas 5:24, cuando dice que la carne ha sido crucificada, es que el Espíritu peleó y ganó la batalla decisiva. El Espíritu capturó la capital y rompió la retaguardia de la resistencia. La carne conduce a la muerte. Con seguridad es fatal. Pero hay focos periféricos de resistencia. Las guerrillas de la carne no van a deponer sus armas y hay que contraatacar diariamente. La única manera de hacerlo es a través del Espíritu y eso es lo que significa andar en el Espíritu – por lo tanto, vivan para que Él venza la resistencia declinante de la carne. La primera razón de porqué debemos andar en el Espíritu es que cuando lo hacemos vencemos a la carne.

El Espíritu de Dios crea el Fruto que Cumple la Ley

La segunda razón para andar en el Espíritu o ser guiados por el Espíritu se encuentra en el versículo Gálatas 5:18: “Si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley”. Eso no significa que no tienen que cumplir la ley de Dios. Tienen que cumplirla. Eso es lo que dicen los versículos Gálatas 5:13 y Gálatas 5:14: “Servíos por amor los unos a los otros, porque toda la ley se cumple en el precepto ´Amarás a tu prójimo como a ti mismo´”. Y Romanos 8:3-4 dice: “Dios condenó al pecado en la carne, para que el requisito de la ley se cumpliera en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino al Espíritu”. Por lo tanto, no estar bajo la ley no significa que no tenemos que cumplir la ley. Significa que, cuando nos conduce la locomotora del Espíritu, nos desplazamos por el ferrocarril de la ley como una alegre manera de vida, no expuestos a subirla como una escalera por nuestro propio esfuerzo. Cuando el Espíritu nos conduce no estamos bajo el castigo o la opresión de la ley, porque lo que la ley requiere lo produce el Espíritu, es decir, amor. Analicen el versículo Gálatas 5:22: el primer fruto del Espíritu y que lo abarca todo, es el amor, el cual, como dice el versículo Gálatas 5:14, cumple con toda la ley. Para confirmar de qué manera piensa Pablo, él finaliza la lista del fruto del Espíritu en el versículo Gálatas 5:23, con las palabras “contra tales cosas no hay ley”. En otras palabras, ¿cómo se puede estar bajo la opresión o el castigo de la ley cuando las mismas cosas que la ley requiere brotan como frutos en las ramas de nuestra vida? En consecuencia, la segunda razón para andar en el Espíritu es la misma que la primera. El versículo Gálatas 5:15 dice háganlo porque vencerán a la carne al andar en el Espíritu. Quitan la tentación de raíz. El versículo Gálatas 5:18 dice: háganlo porque así se liberan del castigo y la opresión de la ley, porque el fruto que produce el Espíritu cumple con la ley. El Espíritu es la plenitud que desborda de amor. Por consiguiente, vence el vacío que produce la carne y se esparce en actos de amor que cumplen la ley.

Parte 5

Cómo Andar en el EspírituCarne Versus el Espíritu - Gálatas 5:16-18. Comisionados.com

La pregunta de los $ 60.000 es: ¿Cómo andar en el Espíritu? Todos escuchamos a los predicadores decir: “Déjense guiar por el Espíritu” o “Permitan que el Espíritu los controle”, y luego marcharse desconcertados como no sabiendo lo que significa, prácticamente. ¿Cómo permitir que el Espíritu nos controle? Quiero demostrarles que la respuesta es: dejamos que el Espíritu tome el control al mantener nuestro corazón feliz en Dios. O para decirlo de otra manera, andamos en el Espíritu cuando nuestro corazón confía en las promesas de Dios. El Espíritu reina sobre la carne en nuestra vida cuando vivimos con fe en el Hijo de Dios, que nos amó y se entregó por nosotros y ahora está haciendo que todo funcione para nuestro bien.

Esta es la quíntuple evidencia de Gálatas: Primero, Gálatas 5:6 “En Cristo Jesús ni la circuncisión ni la no circuncisión significan nada, sino la fe que obra por amor”. La fe verdadera siempre produce amor, porque la fe quita el pecado, el temor y la codicia y nos da deseo de disfrutar el poder de Dios. Gálatas 22 dice que el amor es el fruto del Espíritu. Si el amor es lo que la fe produce inevitablemente y es el fruto del Espíritu, entonces la manera de andar en el Espíritu es teniendo fe – la confianza dichosa en las promesas de Dios es el conducto del Espíritu.

Segundo, observen Gálatas 5:5 “Pues nosotros, por medio del Espíritu, aguardamos por la fe la esperanza de justicia” ¿Cómo esperamos a Jesús “por medio del Espíritu”? “¡Por la fe! Cuando mantenemos nuestro corazón feliz en Dios y confiando en sus promesas, esperamos por medio del Espíritu y transitamos guiados por el Espíritu.

Tercero, reparen en Gálatas 3:23: “Antes de que llegara la fe, estábamos encerrados bajo la ley, confinados para la fe que había de ser revelada”.

Cuarto, examinen Gálatas 3:5, el más claro de todos: “Aquel, pues, que os suministra el Espíritu y hace milagros entre vosotros ¿lo hace por las obras de la ley o por escuchar con fe?”. El Espíritu hace su obra poderosa en nosotros y a través de nosotros solo por escuchar con fe. Somos santificados solo por la fe. La manera de andar en el Espíritu y así no cumplir los deseos de la carne es escuchar las promesas agradables y confiar en ellas, disfrutar de ellas, apoyarse en ellas.

Finalmente, consideren Gálatas 2:20: “Con Cristo he sido crucificado y yo no soy yo el que vive en mí, sino que Cristo vive en mí; y la vida que ahora vivo en la carne, la vivo por fe en el Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó por mí”. ¿Quién es el Cristo que vive en Pablo? Es el Espíritu. Como dice Gálatas 4:6 dice. El Espíritu del Hijo de Dios fue enviado a nuestros corazones. Según Gálatas 2:20, ¿Se produce a sí misma la vida del Hijo en Pablo? ¿Cómo anda Pablo en el Espíritu del Hijo? “La vida que ahora vivo en la carne, la vivo por la fe en Hijo de Dios”. Pablo confía en el Hijo, días tras día. Encomienda sus preocupaciones a Dios, día tras día. Libera su vida de la culpa, el temor y la codicia y se sostiene mediante el Espíritu. ¿Cómo andamos en el Espíritu? La respuesta es sencilla. Dejamos de tratar de llenar el vacío de nuestras vidas con cientos de cosas del mundo y serenamos nuestras almas en Dios. El Espíritu hará el milagro de renovación en nuestra vida cuando empezamos a meditar en sus promesas inefables día y noche y a confiar en ellas (Romanos 15:13, 1 Pedro 1:4, Isaías 64:4).

El Secreto de Andar en el Espíritu

Ayer a las 5.30 de la mañana, estaba en Pasadena, California, en la cocina de mi querido maestro Daniel Fullher hablando con su esposa Ruth. Una de las cosas que nunca voy a olvidar de esa cocina es que sobre la pileta están pegadas cuatro promesas magníficas de Dios, escritas en pequeñas hojas de papel. Las puso allí para meditar sobre ellas mientras trabaja. Así es cómo se anda en el Espíritu.

Yo tengo una hoja de papel al lado de mi banco de oración y cuando leo una promesa que me aparta de mi culpa, mi temor y mi codicia, la escribo. Entonces en períodos de sequía, tengo un montón de promesas para empapar mi alma en ellas. La lucha de la fe se combate con las promesas de Dios. La lucha de la fe es la misma que la lucha de andar en el Espíritu. Él obra cuando tenemos confianza en sus promesas. George Müller escribió (Autobiografía, p.152-4).

Me di cuenta más claramente que nunca, que el gran objetivo primordial del que debo ocuparme todos los días es mantener mi alma feliz en Dios. Lo primero de lo que debía preocuparme no era cuanto serviría al Señor o como lo glorificaría sino como haría feliz a mi alma y como nutriría mi ser interior. . . ¿Cuál es el alimento para el ser interior? No la oración, sino la Palabra de Dios.

George Müller aprendió el secreto de caminar en el Espíritu: meditar las verdades valiosas de la Palabra de Dios hasta que el corazón esté feliz en Dios, confiando en sus promesas.

Hudson Taylor lo aprendió también. Un día recibió un mensaje sobre disturbios cerca de una de las misiones del interior. Unos pocos minutos después, George Nicol, uno de sus evangelistas oyó por casualidad a Taylor silbando su himno favorito: Jesús, yo confío, confío en la alegría de lo que Tú eres. Hudson Taylor “había aprendido que solo una vida era posible para él – solo esa vida de confiar y regocijarse en el Señor ante todas las circunstancias, mientras lidiaba con las dificultades internas y externas, grandes y pequeñas” (Secreto Espiritual, p.209).

Hermanos y hermanas, les digo que anden en el Espíritu y no complacerán los deseos de la carne. Vencerán la tentación y Dios los guiará si mantienen su corazón feliz en Dios al confiar en sus promesas.

 

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Por “John Piper” sobre “Pecado Que Vive Adentro
Una parte de la serie : “Galatians: Broken by His Cross Healed by His Spirit”

Traducción por “Maria del Carmen Zanassi”

 

Una Gran Batalla

HAY UNA BATALLA PODEROSA librándose por el control de nuestra mente.

Efesios 6:12

El cielo y la tierra se cruzan en nuestra mente, ambas esferas influyen en nuestra vida y en nuestra forma de pensar. Recordemos que Dios nos creó con la capacidad de experimentar por adelantado el cielo aquí en la tierra. Al aislarnos del mundo y concentrarnos en la presencia de Dios, podemos disfrutar estar sentados con El en el Reino Celestial, este es un privilegio increíble reservado para los que pertenecemos a Él y le buscamos, es allí cuando nos podemos dar cuenta que nuestra mayor fortaleza es el deseo de pasar tiempo de comunión con Nuestro Señor, cuando logramos conectarnos a Él su Santo Espíritu llena nuestras mentes con vida y paz.

Pero al mismo tiempo el mundo ejerce una inminente presión sobre nuestros pensamientos, los medios de comunicación nos bombardean con codicia, lujuria y cinismo; Es allí, cuando nos enfrentamos a estas cosas, que tenemos que doblar nuestras rodillas y orar por la protección y el discernimiento apropiado, tenemos que mantener una comunicación continua con Dios; tratar simplemente de negar estas influencias puede pesarnos mucho y bloquear nuestra conciencia, tenemos que mantenernos siempre alertas, reconociendo la batalla que se libra contra nuestra mente. Acerquémonos a Dios y disfrutemos de una eternidad libre de luchas, reservada para nosotros en los cielos.

Efesios 2: 6 y juntamente con Él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar con Él, en lugares celestiales en Cristo Jesús;

Salmos 27: 8  Tú has dicho: Buscad mi rostro. Mi corazón dice de ti: Tu rostro buscaré, oh Jehová.

Romanos 8: 6 Porque la mente carnal es muerte, pero la mente espiritual, vida y paz:

1 Juan 2: 15-17  No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, la concupiscencia de la carne, y la concupiscencia de los ojos, y la soberbia de la vida, no es del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y su concupiscencia; pero el que hace la voluntad de Dios, permanece para siempre.