Devocional

La Guerra Interior: la Carne versus el Espíritu

Parte 1

Los que aman sin depender del Espíritu de Dios terminan siempre tratando de llenar su propio vacío, en vez de compartir su plenitud. Entonces el amor deja de ser amor. Amar no nos resulta fácil. Pero la buena noticia es que no es principalmente nuestro trabajo, sino el de Dios. Simplemente, debemos aprender a “andar en el Espíritu”.

Gálatas 5:13-15 nos enseña que la buena nueva de Cristo es un llamado a la libertad. La voluntad revelada de Dios para todos nosotros es que tengamos la oportunidad, la habilidad y el deseo de hacer lo que nos dará la mayor satisfacción ahora y por miles de años. También nos enseña que la única actividad que podemos hacer en libertad es amar. “Fuisteis llamados para vivir en libertad. . . servíos por amor los unos a los otros” (Gálatas 5:13). Este amor no es opcional. Es un mandato. Y es muy importante: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. En otras palabras, somos llamados en nuestra libertad a desear y buscar la felicidad de los demás con el mismo celo que buscamos la nuestra. Si tomamos este mandato seriamente, es tan contrario a nuestras inclinaciones que parece absolutamente imposible. Que tenga que despertarme en las mañanas y sentir tanta preocupación por las necesidades de otros como por las mías parece estar absolutamente más allá de mi poder. Si esta es la vida cristiana – preocuparme por los demás como me preocupo por mí mismo – entonces realmente es muy difícil y me siento sin esperanzas de vivir así el resto de mi vida.

La respuesta de Pablo a este desaliento se encuentra en Gálatas 5:16-18. El secreto está en aprender a “andar en el Espíritu” (Gálatas 5:16). Si la vida cristiana parece demasiado difícil, tenemos que recordar que no somos llamados a vivirla solos. Debemos vivirla en el Espíritu de Dios. El mandato de amor no es una nueva carga legalista puesta sobre nuestras espaldas; es lo que pasa libremente cuando vivimos en el Espíritu. Los que aman sin depender del Espíritu de Dios terminan siempre tratando de llenar su propio vacío, en vez de compartir su plenitud. Entonces el amor deja de ser amor. Amar no nos resulta fácil. Pero la buena noticia es que no es principalmente nuestro trabajo, sino el de Dios. Simplemente, debemos aprender a “andar en el Espíritu”.

“Digo, pues: Andad en el Espíritu y no satisfaréis el deseo de la carne. Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne, pues estos se oponen el uno al otro, de manera que no podéis hacer lo que deseáis. Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley”. Gálatas 5:16-18

John Piper desarrolla este mensaje basándose en estas tres preguntas: ¿Qué? – ¿Por qué? – ¿Cómo? ¿Qué significa este “andar en el Espíritu”? ¿Por qué es importante “andar en el Espíritu”? ¿Cómo, prácticamente, podemos “andar en el Espíritu”?

 

Parte 2

¿Qué es andar en el Espíritu?

Galatas-5-16-18-p2Primero, ¿qué es este andar en el Espíritu? En este contexto, hay otras dos percepciones que revelan el significado de “andar en el Espíritu”. La primera está en Gálatas 5:18 “Si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley”. Si Pablo hubiera dicho: “Si seguís al Espíritu, no estáis bajo la ley”, hubiera sido cierto, pero al usar la voz pasiva (“Si sois guiados”), él enfatiza la obra del Espíritu, no la nuestra. El Espíritu no es el puntero, como el coche de seguridad en la carrera “Daytona 500”. Es un conductor, como la locomotora en un tren. No seguimos por nuestro propio esfuerzo. Somos guiados por su poder. Por lo tanto, “andar en el Espíritu” significa mantenernos conectados a la divina fuente de poder e ir dondequiera que él nos conduzca.

La segunda percepción de nuestro andar en el Espíritu está en Gálatas 5:22: “El fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, etc.”. Si nuestro andar cristiano va a ser un andar de amor, de gozo y de paz, entonces “andar en el Espíritu” debe querer decir “producir el fruto del Espíritu”. Pero, de nuevo, se enfatiza la obra del Espíritu, no la nuestra. Él produce el fruto. Tal vez, Pablo tomó esta imagen de Jesús. Ustedes deben recordar Juan 15: 4-5: “Permaneced en mí y yo en vosotros. Como el sarmiento no puede dar frutos si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ese da muchos frutos”. En consecuencia, “andar en el Espíritu” significa “permaneced en la vid”. Manténganse firmemente unidos al Cristo vivo. No se aparten del flujo del Espíritu.

Como respuesta a nuestra primera pregunta – ¿Qué es este andar en el Espíritu?, respondemos: es “ser guiados por el Espíritu” y es “producir el fruto del Espíritu”. Se enfatiza la obra del Espíritu, sin embargo, el mandato es para que nosotros hagamos algo. Se involucran nuestros deseos. Tenemos que querer estar acoplados a la locomotora. Tenemos que querer permanecer en la vid. Hay cosas que podemos hacer para permanecer conectados al flujo del poder de Dios. Antes de preguntar cómo andar en el Espíritu, preguntemos. . .

Parte 3

¿Por qué es Importante Andar en el Espíritu?

Galatas-5-16-18-p3¿Por qué es tan importante andar en el Espíritu? El texto da dos razones, una en Gálatas 5:16 y la otra en Gálatas 5:18. En Gálatas 5:16, el incentivo para andar en el Espíritu es que, cuando lo hacemos, no satisfacemos el deseo de la carne. La Versión Estándar Revisada está equivocada al considerar como un mandato a la segunda parte del versículo 16, en vez de una promesa y dice:”No satisfaréis los deseos de la carne”. Todas las otras versiones importantes son correctas al considerarla una promesa, porque esta particular construcción griega tiene ese significado en todo Pablo. Por ejemplo, en la Nueva Biblia Americana Estándar (NSAB), el versículo tendría que traducirse: “Pues yo digo, andad en el Espíritu y no cumpliréis el deseo de la carne”. Por eso, la primera razón de por qué debemos andar en el Espíritu es que cuando lo hacemos, se vencen los deseos de nuestra carne.

En los mensajes recientes, traté de definir la carne como lo hace Pablo. La mayor parte del tiempo (aunque no siempre, ver más abajo), no se refiere simplemente a la parte física (Pablo no considera maligno al cuerpo en sí mismo). La carne es el ego que siente un vacío y usa los recursos de su propio poder para llenarlo. La carne es el “Yo” que trata de satisfacerme con cualquier cosa, menos con la misericordia de Dios. Presten atención a Gálatas 5:24: “Los que son de Cristo Jesús han crucificado la carne con sus pasiones y deseos”. Compárenlo con Gálatas 2:20: “Con Cristo he sido crucificado y y no soy yo el que vive, sino que Cristo vive en mí; y la vida que ahora vivo en la carne, la vivo por fe en el Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó por mí”. En Gálatas 2:20, “carne” se utiliza en su significado menos usual, refiriéndose a la existencia corporal habitual, que no es maligna en sí misma (“ahora vivo en la carne”). Pero, lo más importante que hay que considerar es que en Gálatas 5:24 la “carne” es crucificada y en Gálatas 2:20 “yo soy crucificado”. Esta es la razón por la cual defino a la carne en su uso negativo, como una expresión del “Yo” o del “ego”. Noten en Gálatas 2:20 que, puesto que el antiguo ego carnal está crucificado, un “Yo” nuevo vive y lo más peculiar acerca de este “Yo” nuevo es que vive por la fe. “La vida que ahora vivo en la carne, la vivo por fe en el Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó por mí”. La carne es el ego que siente un vacío, pero detesta la idea de satisfacerlo por medio de la fe, por ejemplo, dependiendo de la misericordia de Dios en Cristo. En cambio, prefiere usar los recursos legalistas o licenciosos de su propio poder para llenar su vacío. Como dice Romanos 8:7: “La mente puesta en la carne es enemiga de Dios, porque no se sujeta a la ley de Dios”. La característica básica de la carne es que no es sumisa. No quiere someterse a la absoluta autoridad de Dios o confiar en la misericordia absoluta de Dios. Como el viejo comercial de televisión, la carne dice: “Prefiero hacerlo yo mismo”.

No sorprende que en  Gálatas 5:17 haya una guerra entre nuestra carne y el Espíritu de Dios. A primera vista, según el versículo 17 es un problema que, en los cristianos, haya una guerra vívida entre la carne y el Espíritu; sin embargo, de acuerdo Gálatas 5:14, la carne es crucificada en los cristianos. Cuando lleguemos a  Gálatas 5:24, vamos a hablar más del sentido en el que nuestra carne es crucificada. Por ahora, démosle a Pablo el beneficio de la duda, asumamos que ambos son ciertos de alguna manera y concentrémonos en esta guerra interior: nuestra carne versus el Espíritu de Dios.

Parte 4

El Espíritu de Dios Conquista nuestra Carne

El Espíritu de Dios Conquista nuestra Carne... En Gálatas 5:17 dice: “Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu y el del Espíritu es contra la carne, pues estos se oponen el uno al otro, de manera que no podéis hacer lo que deseáis”. Lo más importante que tenemos que aprender de este versículo es que los cristianos experimentan una lucha interna. Si cuando estaba describiendo la carne, se dijeron a sí mismos: “Bueno, tengo mucho de eso todavía dentro mío”, no significa necesariamente que no sean cristianos. Un cristiano no es una persona que no tiene deseos malos. Un cristiano es una persona que lucha contra esos deseos por el poder del Espíritu. Tener conflictos dentro del alma no está mal. Aunque anhelemos el día en que nuestra carne ya no exista y solo deseos puros y afectuosos llenen nuestros corazones, hay algo peor aún que la guerra entre la carne y el Espíritu – concretamente, que no haya guerra interior, porque la carne controla la ciudadela y los puestos de avanzada. ¡Alaben a Dios por la guerra interior! La pasividad con respecto al pecado significa la muerte. El Espíritu vino para luchar contra la carne. Tengan valor si sus almas parecen un campo de batalla a veces. La señal para conocer si el Espíritu habita dentro de ustedes no es que no tengan malos deseos, ¡sino que están en guerra con ellos!

Cuando se consideran los versículos 16 y 17 juntos, el punto principal no es la guerra, sino la victoria a través del Espíritu. Gálatas 5:16 dice que cuando caminamos mediante el Espíritu, no permitiremos que esos malos deseos maduren. Cuando caminamos en el Espíritu, extraemos de raíz los deseos de la carne. Los deseos nuevos centrados en Dios desplazan los deseos viejos centrados en el hombre. El versículo 16 promete la victoria sobre los deseos de la carne – no que no habrá una guerra, sino que el que gana esa guerra será el Espíritu. En realidad, lo que Pablo quiere decir en Gálatas 5:24, cuando dice que la carne ha sido crucificada, es que el Espíritu peleó y ganó la batalla decisiva. El Espíritu capturó la capital y rompió la retaguardia de la resistencia. La carne conduce a la muerte. Con seguridad es fatal. Pero hay focos periféricos de resistencia. Las guerrillas de la carne no van a deponer sus armas y hay que contraatacar diariamente. La única manera de hacerlo es a través del Espíritu y eso es lo que significa andar en el Espíritu – por lo tanto, vivan para que Él venza la resistencia declinante de la carne. La primera razón de porqué debemos andar en el Espíritu es que cuando lo hacemos vencemos a la carne.

El Espíritu de Dios crea el Fruto que Cumple la Ley

La segunda razón para andar en el Espíritu o ser guiados por el Espíritu se encuentra en el versículo Gálatas 5:18: “Si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley”. Eso no significa que no tienen que cumplir la ley de Dios. Tienen que cumplirla. Eso es lo que dicen los versículos Gálatas 5:13 y Gálatas 5:14: “Servíos por amor los unos a los otros, porque toda la ley se cumple en el precepto ´Amarás a tu prójimo como a ti mismo´”. Y Romanos 8:3-4 dice: “Dios condenó al pecado en la carne, para que el requisito de la ley se cumpliera en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino al Espíritu”. Por lo tanto, no estar bajo la ley no significa que no tenemos que cumplir la ley. Significa que, cuando nos conduce la locomotora del Espíritu, nos desplazamos por el ferrocarril de la ley como una alegre manera de vida, no expuestos a subirla como una escalera por nuestro propio esfuerzo. Cuando el Espíritu nos conduce no estamos bajo el castigo o la opresión de la ley, porque lo que la ley requiere lo produce el Espíritu, es decir, amor. Analicen el versículo Gálatas 5:22: el primer fruto del Espíritu y que lo abarca todo, es el amor, el cual, como dice el versículo Gálatas 5:14, cumple con toda la ley. Para confirmar de qué manera piensa Pablo, él finaliza la lista del fruto del Espíritu en el versículo Gálatas 5:23, con las palabras “contra tales cosas no hay ley”. En otras palabras, ¿cómo se puede estar bajo la opresión o el castigo de la ley cuando las mismas cosas que la ley requiere brotan como frutos en las ramas de nuestra vida? En consecuencia, la segunda razón para andar en el Espíritu es la misma que la primera. El versículo Gálatas 5:15 dice háganlo porque vencerán a la carne al andar en el Espíritu. Quitan la tentación de raíz. El versículo Gálatas 5:18 dice: háganlo porque así se liberan del castigo y la opresión de la ley, porque el fruto que produce el Espíritu cumple con la ley. El Espíritu es la plenitud que desborda de amor. Por consiguiente, vence el vacío que produce la carne y se esparce en actos de amor que cumplen la ley.

Parte 5

Cómo Andar en el EspírituCarne Versus el Espíritu - Gálatas 5:16-18. Comisionados.com

La pregunta de los $ 60.000 es: ¿Cómo andar en el Espíritu? Todos escuchamos a los predicadores decir: “Déjense guiar por el Espíritu” o “Permitan que el Espíritu los controle”, y luego marcharse desconcertados como no sabiendo lo que significa, prácticamente. ¿Cómo permitir que el Espíritu nos controle? Quiero demostrarles que la respuesta es: dejamos que el Espíritu tome el control al mantener nuestro corazón feliz en Dios. O para decirlo de otra manera, andamos en el Espíritu cuando nuestro corazón confía en las promesas de Dios. El Espíritu reina sobre la carne en nuestra vida cuando vivimos con fe en el Hijo de Dios, que nos amó y se entregó por nosotros y ahora está haciendo que todo funcione para nuestro bien.

Esta es la quíntuple evidencia de Gálatas: Primero, Gálatas 5:6 “En Cristo Jesús ni la circuncisión ni la no circuncisión significan nada, sino la fe que obra por amor”. La fe verdadera siempre produce amor, porque la fe quita el pecado, el temor y la codicia y nos da deseo de disfrutar el poder de Dios. Gálatas 22 dice que el amor es el fruto del Espíritu. Si el amor es lo que la fe produce inevitablemente y es el fruto del Espíritu, entonces la manera de andar en el Espíritu es teniendo fe – la confianza dichosa en las promesas de Dios es el conducto del Espíritu.

Segundo, observen Gálatas 5:5 “Pues nosotros, por medio del Espíritu, aguardamos por la fe la esperanza de justicia” ¿Cómo esperamos a Jesús “por medio del Espíritu”? “¡Por la fe! Cuando mantenemos nuestro corazón feliz en Dios y confiando en sus promesas, esperamos por medio del Espíritu y transitamos guiados por el Espíritu.

Tercero, reparen en Gálatas 3:23: “Antes de que llegara la fe, estábamos encerrados bajo la ley, confinados para la fe que había de ser revelada”.

Cuarto, examinen Gálatas 3:5, el más claro de todos: “Aquel, pues, que os suministra el Espíritu y hace milagros entre vosotros ¿lo hace por las obras de la ley o por escuchar con fe?”. El Espíritu hace su obra poderosa en nosotros y a través de nosotros solo por escuchar con fe. Somos santificados solo por la fe. La manera de andar en el Espíritu y así no cumplir los deseos de la carne es escuchar las promesas agradables y confiar en ellas, disfrutar de ellas, apoyarse en ellas.

Finalmente, consideren Gálatas 2:20: “Con Cristo he sido crucificado y yo no soy yo el que vive en mí, sino que Cristo vive en mí; y la vida que ahora vivo en la carne, la vivo por fe en el Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó por mí”. ¿Quién es el Cristo que vive en Pablo? Es el Espíritu. Como dice Gálatas 4:6 dice. El Espíritu del Hijo de Dios fue enviado a nuestros corazones. Según Gálatas 2:20, ¿Se produce a sí misma la vida del Hijo en Pablo? ¿Cómo anda Pablo en el Espíritu del Hijo? “La vida que ahora vivo en la carne, la vivo por la fe en Hijo de Dios”. Pablo confía en el Hijo, días tras día. Encomienda sus preocupaciones a Dios, día tras día. Libera su vida de la culpa, el temor y la codicia y se sostiene mediante el Espíritu. ¿Cómo andamos en el Espíritu? La respuesta es sencilla. Dejamos de tratar de llenar el vacío de nuestras vidas con cientos de cosas del mundo y serenamos nuestras almas en Dios. El Espíritu hará el milagro de renovación en nuestra vida cuando empezamos a meditar en sus promesas inefables día y noche y a confiar en ellas (Romanos 15:13, 1 Pedro 1:4, Isaías 64:4).

El Secreto de Andar en el Espíritu

Ayer a las 5.30 de la mañana, estaba en Pasadena, California, en la cocina de mi querido maestro Daniel Fullher hablando con su esposa Ruth. Una de las cosas que nunca voy a olvidar de esa cocina es que sobre la pileta están pegadas cuatro promesas magníficas de Dios, escritas en pequeñas hojas de papel. Las puso allí para meditar sobre ellas mientras trabaja. Así es cómo se anda en el Espíritu.

Yo tengo una hoja de papel al lado de mi banco de oración y cuando leo una promesa que me aparta de mi culpa, mi temor y mi codicia, la escribo. Entonces en períodos de sequía, tengo un montón de promesas para empapar mi alma en ellas. La lucha de la fe se combate con las promesas de Dios. La lucha de la fe es la misma que la lucha de andar en el Espíritu. Él obra cuando tenemos confianza en sus promesas. George Müller escribió (Autobiografía, p.152-4).

Me di cuenta más claramente que nunca, que el gran objetivo primordial del que debo ocuparme todos los días es mantener mi alma feliz en Dios. Lo primero de lo que debía preocuparme no era cuanto serviría al Señor o como lo glorificaría sino como haría feliz a mi alma y como nutriría mi ser interior. . . ¿Cuál es el alimento para el ser interior? No la oración, sino la Palabra de Dios.

George Müller aprendió el secreto de caminar en el Espíritu: meditar las verdades valiosas de la Palabra de Dios hasta que el corazón esté feliz en Dios, confiando en sus promesas.

Hudson Taylor lo aprendió también. Un día recibió un mensaje sobre disturbios cerca de una de las misiones del interior. Unos pocos minutos después, George Nicol, uno de sus evangelistas oyó por casualidad a Taylor silbando su himno favorito: Jesús, yo confío, confío en la alegría de lo que Tú eres. Hudson Taylor “había aprendido que solo una vida era posible para él – solo esa vida de confiar y regocijarse en el Señor ante todas las circunstancias, mientras lidiaba con las dificultades internas y externas, grandes y pequeñas” (Secreto Espiritual, p.209).

Hermanos y hermanas, les digo que anden en el Espíritu y no complacerán los deseos de la carne. Vencerán la tentación y Dios los guiará si mantienen su corazón feliz en Dios al confiar en sus promesas.

 

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Por “John Piper” sobre “Pecado Que Vive Adentro
Una parte de la serie : “Galatians: Broken by His Cross Healed by His Spirit”

Traducción por “Maria del Carmen Zanassi”

 

Aguanta un poco más, todavía no es tiempo.

Una amiga me envió esta historia que quiero compartir con todos ustede, los creyentes, los no creyentes, los agnósticos, los que sólo entran a combatir mis ideas y mis principios, los que los comparten…

Espero que los mueva a la reflexión y a la esperanza.  Porque el dolor que la vida nos causa duele un poco menos cuando le encontramos un sentido.   La historia bien podría titularse:

”Aguanta un poco más, todavía no es tiempo.”

Se cuenta que una vez en Inglaterra, existía una pareja que gustaba de visitar las pequeñas tiendas del centro de Londres. Una de esas tiendas era una en donde vendían vajillas antiguas.

En una de sus visitas a la tienda vieron una hermosa tacita. “¿Me permite ver esa taza?” Preguntó la señora, “¡nunca he visto nada tan fino como eso!” En cuanto tuvo en sus manos la taza, escuchó que la tacita comenzó a hablar.

– Usted no entiende – Yo no siempre he sido esta taza que usted esta sosteniendo. Hace mucho tiempo yo era solo un montón de barro. Mi creador me tomo entre sus manos y me golpeó y me amoldó cariñosamente.

Luego llegó el momento en que me desesperé y le grité: “Por favor”… Ya déjame en paz…

Pero mi amo sólo me sonrió y me dijo: …”Aguanta un poco más, todavía no es tiempo.”

Después me puso en un horno. Yo nunca había sentido tanto calor… Me pregunté por que mi amo querría quemarme, así que toqué la puerta del horno.

A través de la ventana del horno pude leer los labios de mi amo que me decían: “Aguanta un poco más, todavía no es tiempo…”

Finalmente se abrió la puerta, mi amo me tomó y me puso en una repisa para que me enfriara.

“Así está mucho mejor”.. me dije a mi misma, pero apenas me había refrescado, cuando mi creador ya me estaba cepillando y pintando. El olor a la pintura era horrible…”Sentía que me ahogaría”…..”Por favor detente…” le gritaba yo a mi amo; pero él solo movía la cabeza haciendo un gesto negativo y decía: “Aguanta un poco más, todavía no es tiempo…”

Al fin mi amo dejó de pintarme; pero, esta vez me tomó y me metió nuevamente en otro horno… No era un horno como el primero; sino que era mucho más caliente…

Ahora sí estaba segura que me sofocaría… Le rogué, y le imploré a mi amo que me sacara…

Grité, lloré; pero mi creador sólo me miraba diciendo “Aguanta un poco más, todavía no es tiempo”

En ese momento me di cuenta que no había esperanza… Nunca lograría sobrevivir a ese horno… Justo cuando estaba a punto de darme por vencida se abrió la puerta y mi amo me tomó cariñosamente y me puso en una repisa que era aun más alta que la primera. Allí me dejó un momento para que me refrescara.

Después de una hora de haber salido del segundo horno, mi amo me dio un espejo y me dijo: “Mírate” “¡Esta eres tú!”

¡Yo no podía creerlo! ¡Esa no podía ser yo! Lo que veía era hermoso. Mi amo nuevamente me dijo: “Yo sé que te dolió haber sido golpeada y amoldada por mis manos; pero si te hubiera dejado como estabas, te hubieras secado. Sé que te causó mucho calor y dolor estar en el primer horno, pero de no haberte puesto allí, seguramente te hubieras estrellado.

También sé que los gases de la pintura te provocaron muchas molestias, pero de no haberte pintado tu vida no tendría color. Y si no te hubiera puesto en el segundo horno, no hubieras sobrevivido mucho tiempo, porque tu dureza no habría sido la suficiente para que subsistieras.

¡”Ahora tú eres un producto terminado!” “¡Eres lo que imaginé cuando te comencé a formar! Única. Disfruta ahora de la vida mucho más”.

Aprendamos a ser como ese pedazo de barro que -aguantando el dolor- supo transmutarse en algo bello y mucho más elevado que un simple pedazo de barro.

Resoluciones para el Nuevo Año

Poder para Cambiar

“Por eso les digo: dejen que el Espíritu Santo los guíe en la vida. Entonces no se dejarán llevar por los impulsos de la naturaleza pecaminosa.” (Gálatas 5:16)

En muchos lugares alrededor del mundo, es común hacer resoluciones de Año Nuevo tales como; “Este año voy a bajar de peso”, “Dejaré de fumar” y así por el estilo.

Sin embargo, la mayoría de estas resoluciones están destinadas al fracaso. Las encuestas demuestran que el 80% de las personas se dieron por vencidas en sus resoluciones en o antes del Día de San Valentín, y el 66% de las personas que trataron de hacer dietas para bajar de peso, recuperan el peso perdido en un año.

El Poder para Hacer Cambios Positivos

¿Por qué es que la mayoría de nosotros no tenemos el poder para hacer cambios positivos a largo plazo en nuestro comportamiento?

La realidad es que no importa las resoluciones que las personas hagan, ellas hacen las cosas si verdaderamente las quieren hacer. En la noche, es fácil decir que se va a levantar temprano al día siguiente para hacer ejercicios. Pero al día siguiente, cuando está frío y el sol aún no ha salido, de repente la idea de hacer ejercicios deja de ser tan atractiva, y el salir de la cama se hace más difícil de lo que imaginamos.

Nuestros propios esfuerzos no nos van a llevar muy lejos. Pero con la ayuda del Espíritu Santo, lo podemos lograr. Por esta razón es que el versículo bíblico mencionado anteriormente es tan importante: “Por eso les digo: dejen que el Espíritu Santo los guíe en la vida. Entonces no se dejarán llevar por los impulsos de la naturaleza pecaminosa.” (Gálatas 5:16)

Como seguidores de Cristo, nosotros tenemos el poder de Dios dentro de nosotros, dándonos la motivación y los recursos para llevar a cabo lo que debemos hacer. En vez de simplemente tratar más fervientemente, podemos pedirle al Espíritu Santo que nos guíe y de la fuerza necesaria para hacer las cosas correctamente. Más allá de la fuerza para hacer las cosas, Él nos puede dar dentro de nuestro corazón,el deseo para hacerlas. Mientras más frecuentemente practiquemos el caminar en el poder del Espíritu, más nos encontraremos queriendo hacer lo que es correcto, en vez de batallar contra nosotros mismos diariamente.

El Prioridad Correcta

Tal vez el año entrante tu desees entrenar a un maratón o rebajar 10 libras de peso. Para lograrlo, debes comenzar a ver tu cuerpo de la manera como Dios nos enseña en la Biblia que es; el “templo del Espíritu Santo” (1 Corintios 6:19-20).

Toma en cuenta las palabras de Pablo a Timoteo: “El entrenamiento físico es bueno, pero entrenarse en la sumisión a Dios es mucho mejor, porque promete beneficios en esta vida y en la vida que viene.” (1 Timoteo 4:8) De esto podemos aprender que, aunque el cuidar nuestro cuerpo y estar saludable siempre es bueno, el estar espiritualmente saludable debe ser nuestra prioridad.

Un Buen Plan Requiere Dedicación

Antes de comenzar a listar tus resoluciones para el Nuevo Año, ¿por qué no primero dedicas un tiempo para orar al respecto? Pídele al Señor que te revele lo que Él quiere lograr en tu vida en el año entrante. Comienza a cultivar la práctica de tomar un tiempo para estar a solas con el Señor todas las mañanas. Estudia lo que significa vivir una vida llena del Espíritu Santo y dedíqueca apasionadamente a desarrollar la relación íntima que Dios quiere tener contigo, confiando en la obra que Él quiere hacer en tu vida: “Y estoy seguro de que Dios, quien comenzó la buena obra en ti, la continuará hasta que quede completamente terminada el día que Cristo Jesús vuelva.” (Filipenses 1:6)

 

Escrito por Dan Lee en 26/12/2015

Series: Devocional Semanal

 

Dios te ama como si El y tú fueran los únicos en el Universo.

DIOS ESTÁ EN NOSOTROS Y ALREDEDOR DE NUESTRO, nos rodea con sus rayos incandescentes de luz, siempre esta con nosotros cara a cara y ni uno solo de nuestros pensamientos se escapa de esta verdad, porque Él es infinito; y así Él puede amarme como si Él y yo fuéramos los únicos en el Universo.

Dios nos pide que caminemos e su íntimo amor cada paso que damos, pero también nos advierte que  no apartemos nuestros ojos de su Majestad. Sí, el desea ser nuestro amigo más cercano, sin embargo, Él también es nuestro Señor Soberano, no es difícil hacer esto pues Él nos creó con una mente capaz de entender que Él es nuestro amigo y Señor al mismo tiempo, nuestra mente es el pináculo de su creación, pero muy pocos la usan con el propósito primario de su creación – “Conocerlo a Él”.

El no deja de hablarnos todo el tiempo y se comunica con nosotros a través de su Espíritu, de su Palabra (La Biblia) y su Creación; y solo nosotros los seres humanos somos capaces de recibir de Él y responde a su presencia, nadie puede decir que no ha conocido a Nuestro Señor Majestuoso.

Salmo 34: 4-7 Busqué a Jehová, y Él me oyó, y me libró de todos mis temores.  Los que a Él miraron fueron alumbrados; y sus rostros no fueron avergonzados.  Este pobre clamó, y le oyó Jehová, y lo libró de todas sus angustias. El ángel de Jehová acampa en derredor de los que le temen, y los defiende.

2 Pedro 1: 16-17 Porque no os hemos dado a conocer el poder y la venida de nuestro Señor Jesucristo, siguiendo fábulas artificiosas; sino como habiendo visto con nuestros propios ojos su majestad. Porque Él recibió de Dios Padre honor y gloria, cuando le fue enviada desde la magnífica gloria una gran voz que decía: Éste es mi Hijo amado, en el cual tengo contentamiento.

Juan 17: 3 Y ésta es la vida eterna: Que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien tú has enviado.

Salmo 139: 14 Te alabaré, porque formidable y maravillosamente me formaste; maravillosas son tus obras, y mi alma lo sabe muy bien.

LA LIBERTAD DE SU PERDON

CAMINA CON JESUS en la libertad de Su Perdón.

El camino que seguimos junto a Jesucristo a veces es empinado y resbaladizo, si a esto le sumamos una carga de culpa en nuestra espalda,  esteremos más propensos a tropezar y caer con más frecuencia; Solo basta pedirlo y JESUS nos va a quitar  esa carga pesada y la va a enterrar al pie de la cruz. Cuando nos podamos desahogar confesando y entregando esas cargas, seremos completamente libres para pararnos derechos y estar en su presencia, porque nadie podrá poner más carga sobre nuestra espalda, podremos mirar Su Rostro y Sentir El maravilloso calor de su presencia brillando en nosotros, ese amor incondicional que nos libera, no solo del miedo, sino del pecado, para poder pasar todo el tiempo a la Luz de su Presencia y así aprender íntimamente más y más sobre El, para crecer siendo libres.

Salmo 68:19 Bendito sea el Señor; cada día nos colma de bendiciones el Dios de nuestra salvación.

1 Juan 1: 7-9 mas si andamos en luz, como Él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado. Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros. Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.

1 Juan 4:18 En el amor no hay temor; mas el perfecto amor echa fuera el temor, porque el temor conlleva castigo. Y el que teme no ha sido perfeccionado en el amor.

La Presencia De Dios

ESPEREMOS TRANQUILAMENTE ES SU PRESENCIA mientras sus pensamientos se forman silenciosamente en las profundidades de nuestros seres.

No tratemos de apresurar este proceso, porque la prisa y los afanes de la vida mantienen nuestros corazones atados a la tierra. EL es nuestro Creador, el Creador del Universo, de todo lo que existe y sin embargo tomo nuestro corazón para ser su humilde hogar, es allí donde podemos conocerlo más íntimamente; Dios todo el tiempo se dirige a nosotros hablándonos palabras de vida, de paz y de amor, y la mayor parte de ese tiempo Él lo hace de forma suave y delicada, aunque nosotros esperemos escucharlo en medio de alborotos, truenos o fuego. Pidamos a su Espíritu Santo que silencie nuestra mente y asi poder escuchar esos suaves pero constantes susurros dentro de nosotros y aprenderemos a recibir esos mensajes de abundante bendición. Pongamos nuestra peticiones delante de Él y Esperemos.

1 Reyes 19:12  Y tras el terremoto un fuego; pero Jehová no estaba en el fuego. Y tras el fuego una voz suave y delicada.

Salmos 5:3  Oh Jehová, de mañana oirás mi voz; de mañana presentaré mi oración delante de ti, y esperaré.

Una Práctica Sencilla

Tratemos de ver cada vez más y más desde la perspectiva de Dios

Que la luz de su presencia nos llene completamente y de esa manera podamos ver el mundo a través de Él. Cuando las pequeñas cosas no salen como lo esperábamos, miremos  alegremente a Dios y digamos “Oh, todo estará Bien”; Practicando esta simple disciplina nos protegernos de tener que responsabilizarnos de una acumulación de pequeñas preocupaciones y frustraciones. Si practicamos esto, podremos descubrir algo que cambiara nuestras vidas, nos daremos cuenta de que la mayoría de las cosas que nos preocupan no son importantes y que si les dejamos de prestar importancia y volvemos nuestra atención a Dios, aprenderemos a caminar a través de los días con pasos más ligeros y corazones más alegres y agradecidos. Y, cuando los problemas serios en nuestro camino aparezcan, entonces tenderemos más reserva para lidiar con ellos, pues no habremos malgastado todas nuestras energías en pequeños problemas, incluso llegaremos al punto en el que estaremos de acuerdo con el Apóstol Pablo de que todos nuestros problemas son ligeros y momentáneos en comparación a la Gloria Eterna que lograremos a través de ellos.

Proverbios 20:24 De Jehová son los pasos del hombre: ¿Cómo, pues, entenderá el hombre su camino?

2 Corintios 4: 17-18 Porque nuestra leve aflicción, la cual es momentánea, produce en nosotros un inmensurable y eterno peso de gloria; no mirando nosotros a las cosas que se ven, sino a las que no se ven; porque las cosas que se ven son temporales, más las que no se ven son eternas.

Busquemos complacer a Dios

Busquemos complacer a Dios por encima de todo.

Dejemos que este sea el objetivo principal, nuestro punto de enfoque, a medida que avanzamos a través de este día. Esta forma de pensar nos protegerá que malgastemos toda nuestra energía y simplemente la tiremos al viento tomando decisiones equivocadas. Dios nos concedió un don precioso, el libre albedrio, pero este don viene con una gran responsabilidad. Todos los días tenemos que tomar decisiones tras decisiones y muchas veces simplemente las ignoramos y estas se cumplen por defecto, enredando nuestras vidas. Nosotros vivimos en un mundo caído y separado de Dios, donde las cosas están constantemente enredadas, siempre llegando a los bordes y requiriendo toda nuestra energía tratando de solucionar estas situaciones.

Sin un punto den enfoque para guiarnos, nosotros podemos perder fácilmente el camino, es por eso que es tan importante que nos mantengamos en comunicación con Dios, viviendo consientes y agradecidos de su presencia. Solo una vibrante relación con Dios nos impedirá enredarnos en malas decisiones o decisiones no tomas a tiempo.

Mateo 6:33  Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.

Juan 8:29  Y el que me envió, está conmigo; no me ha dejado solo el Padre, porque yo hago siempre lo que le agrada.

Colosenses 3:23  Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres;

Del Camino de la Planificación a la Ruta de la Paz

Tú no podrás encontrar Paz, tratando de planificar cada pasó que das en tu vida:

Intentar controlar lo que va a pasar en el futuro es una práctica muy común de incredulidad. Cuando tu mente gira tratando de hacer varios planes en tu vida, algunas veces pude parecer que la paz está a tu alcance; sin embargo, siempre se escapa, justo cuando crees que has preparado todo, que has tomado en cuenta todas las posibilidades y que te encuentras listo para alcanzar esa paz, algo inesperado sucede que hecha al suelo todo lo que has preparado, salta de repente en tu vida y caes en total confusión.

Sabes, Dios no diseño la mente humana para averiguar el futuro. Esto está más allá de nuestras posibilidades. Él nos creó para tener una comunicación continua con El. Nos dice en Su Palabra que le llevemos todas nuestras necesidades, esperanzas y temores; Él se ha comprometido a cuidar de nosotros. Es por eso que te hoy te escribo para que cambiemos, del camino de la planificación a la ruta de la PAZ.

1 Pedro 5:6-7 Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que Él os exalte cuando fuere tiempo; echando toda vuestra ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de vosotros.

Proverbios 16:9  El corazón del hombre piensa su camino; mas Jehová endereza sus pasos.

Salmo 37:5 Encomienda a Jehová tu camino, y confía en Él; y Él hará.