Carlos De León

Nací en 1977 en Guatemala, tuve unos padres ejemplares, conocí a Cristo gracias a la que ahora es mi esposa, Amadilia mi amada, gracias a Jesús fui rescatado de la drogadicción, inhale cocaína por dos años y después fume Crack pro tres años más, mi condición era decadente, lo perdí todo, mi negocio, mi trabajo, mis amigos y buena posición que tenía ante la sociedad; pero las contantes oraciones de mi esposa y mi madre no permitieron que el destructor acabara con mi vida, Dios me restauro en un largo periodo, fue frustrante pues parecía que no podía dominar el deseo de consumir Crack, y fue solo al darme cuenta que no era con mis fuerzas y me rendí ante mi Padre, que el verdaderamente culmino la obra, hoy en día tengo 2 hermosos hijos, Ángel y Débora, y son de gran bendición para mi vida, no dejo de dar gracias a mi Señor y de clamar que pueda ser usado para llevar de gracia lo que de gracia he recibido, salvación y vida eterna a lado de un Dios que me ama y nunca me dejara. Thank you my LORD...

¿Es inminente el regreso de Cristo?

Cristo podría regresar en cualquier momento. Lo creo con todo mi corazón, no por lo que leo en el periódico, sino por lo que leo en la Escritura.

Desde los primeros días de la iglesia, tanto los apóstoles como la primera generación de cristianos, tenían una ferviente esperanza de que Cristo podría regresar en cualquier momento para reunir a su iglesia y llevarla al cielo. Santiago, al escribir lo que probablemente fue la primera epístolas del Nuevo Testamento, escribió explícitamente que el regreso del Señor es inminente:

Por tanto, hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia hasta que reciba la lluvia temprana y la tardía. Tened también vosotros paciencia, y afirmad vuestros corazones; porque la venida del Señor se acerca. Hermanos, no os quejéis unos contra otros, para que no seáis condenados; he aquí, el juez está delante de la puerta (Santiago 5:7-9).

Testimonio de Pedro, Juan y el escritor de Hebreos

Pedro también tenía el mismo sentir cuando escribe: “Mas el fin de todas las cosas se acerca; sed, pues, sobrios, y velad en oración (1 Pedro 4: 7).” Inclusive el escritor de Hebreos habló acerca del inminente regreso de Cristo como una razón para permanecer fieles: “Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca… Todavía un poco, y el que ha de venir vendrá, y no tardará” (Hebreos 10:24-25, 37).

TODOS ESTOS TEXTOS DEMUESTRAN QUE LA PRIMERA IGLESIA PENSABA EN EL REGRESO DE CRISTO COMO ALGO QUE PODRÍA SUCEDER EN CUALQUIER MOMENTO

El apóstol Juan exhortó a los cristianos a poner su confianza en la promesa del pronto regreso de Cristo: “Hijitos, ya es el último tiempo; y según vosotros oísteis que el anticristo viene, así ahora han surgido muchos anticristos; por esto conocemos que es el último tiempo” (1 Juan 2:18). Inclusive cuando escribe su visión en el libro de Apocalipsis, dice que estas cosas “deben suceder pronto” (Apocalipsis 1:1).

A través del Nuevo Testamento los escritores describen el regreso de Cristo como si Jesús fuese a “aparecer” repentinamente, transmitiendo así la sensación de que tal evento podría suceder de forma inminente. Juan comenta: “Y ahora, hijitos, permaneced en él, para que cuando se manifieste, tengamos confianza, para que en su venida no nos alejemos de él avergonzados” (1 Juan 2:28; cp. 2 Colosenses 3:4; 2 Timoteo 4:8; 1 Pedro 5:4).

Todos estos textos demuestran que la primera iglesia pensaba en el regreso de Cristo como algo que podría suceder en cualquier momento. El Nuevo Testamento demuestra que la iglesia tenía la convicción del inminente regreso de Cristo.

Testimonio de Pablo

Cuando el apóstol Pablo describe la venida del Señor por la iglesia, utiliza pronombres personales los cuales demuestran que estaba convencido de la posibilidad de estar entre los que privilegiados que recibirían al Señor en la carne. Pablo esperaba que Cristo regresase durante su vida:

“Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. … Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor” (1 Tesalonicenses 4:15, 17).

Además, Pablo dejo en claro que la esperanza en la segunda venida de Cristo es una actitud piadosa que la gracia de Dios enseña a todo creyente:

“Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo” (Tito 2: 11-13).

Pero si ya han pasado dos mil años…

Algunos argumentan que la venida de Cristo no pudo haber sido inminente para la iglesia primitiva, dado que ya han pasado dos mil años…y Jesús todavía no ha regresado.

Escépticos a menudo ridiculizan el cristianismo o desafían la infalibilidad de la Escritura en este mismo punto. Después de todo, los testimonios de Santiago, Pedro, Juan, el escritor de Hebreos y Pablo demuestran que ellos pensaban en el regreso de Cristo como si estuviese “a la puerta” (Santiago 5:9); “cerca” (Filipenses 4: 5; 1 Pedro 4:7); “se acerca” (Hebreos 10:25); “pronto” (Apocalipsis 3:11; 22:7).

¿Cómo puede ser, entonces, que dos mil años después todavía no ha regresado Cristo? ¿Puede ser que los apóstoles se equivocaron al creer en el regreso inminente de Cristo? Esto es precisamente lo que afirman algunos escépticos.

¿Cómo deberíamos responder nosotros, cristianos? ¿Es acaso el paso de los años evidencia de que la venida de Cristo no era inminente en la era de la iglesia primitiva, y por lo tanto los apóstoles estaban equivocados? Por supuesto que no. Recuerde la declaración de Cristo en Mateo 24:42: “Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor.” Ni los apóstoles mismos sabían la hora exacta, mucho menos nosotros.

Cristo podría regresar en cualquier momento. El juez está todavía a la puerta, el día de su venida todavía no ha llegado. Ya que no hay otros eventos que deben ocurrir antes de que Cristo venga por su iglesia en el calendario profético, él podría venir en cualquier momento. Es por eso que la venida de Cristo es inminente no sólo hoy en día, sino que lo fue también para los cristiano de la primera iglesia.

Supongo que es posible que Cristo podría retrasar su regreso otros dos mil años o más, aunque dada la rápida decaida moral en la sociedad, no veo cómo eso sería posible; pero seguramente los apóstoles mismos tampoco esperaban que Cristo fuese a demorar tanto, dado el estado de la sociedad en su tiempo. Por lo tanto podríamos estar viviendo mucho antes del regreso de Jesucristo. Sin embargo, ya sea que Jesús venga inmediatamente o si demora más tiempo, él nos enseño a estar listos para su venida (ver Mateo 24:42-25:12).

LA VERDADERA RAZÓN DE LA DEMORA DEL SEÑOR ES PORQUE DIOS PERMITE QUE EXISTA ESTE TIEMPO PARA QUE LA GENTE ESCUCHE DEL EVANGELIO

El hecho de que no ha regresado en más de dos mil años no va en contra de la fidelidad de Dios y su Palabra. Por eso es que Pedro escribió la respuesta que deberíamos tener hacia aquellos que se burlan de la promesa del regreso de Cristo: “Con el Señor un día es como mil años, y mil años como un día” (2 Pedro 3:8).

La cantidad de tiempo que pasa en espera de su regreso no tiene ninguna consecuencia, pues es irrelevante desde el punto de vista atemporal de Dios. Él no está limitado por el tiempo al igual que nosotros, y la cantidad de tiempo, por más grande que sea, podría anular su fidelidad. Por eso es que Pedro continúa diciendo: “El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento” (2 Pedro 3:9).

En otras palabras, la verdadera razón de la demora del Señor no es porque Dios es negligente o descuido en el cumplimiento de sus promesas, sino porque él, en su paciencia y amor, retrasa la venida de Cristo, pues junto con su regreso vendrá ira en contra del impío. Dios permite que exista este tiempo para que mucha gente escuche del evangelio, pues Jesús no regresará hasta que los propósitos misericordiosos de Dios se cumplan. Dios no nos ha abandonado por causa de apatía o negligencia, sino que el largo retraso antes de la aparición de Cristo simplemente subraya la extraordinaria profundidad de su misericordia y paciencia casi inagotable.

Por lo tanto el hecho de que hayan transcurrido dos mil años es totalmente irrelevante para la doctrina del inminente regreso de Cristo. La venida de Cristo fue y es inminente. Podría ocurrir en cualquier momento. El mandamiento de estar listos y vigilantes es tan aplicable a nosotros hoy en día como lo fue para la iglesia primitiva. De hecho, el regreso de Cristo debería ser un tema aún más urgente para nosotros, porque ese día se acerca cada día más.

No sabemos cuando Cristo volverá, pero lo que sí sabemos es que estamos dos mil años más cerca de su regreso que lo que estuvieron los miembros de la primera iglesia.

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John MacArthur es el presidente de The Master’s Seminary y pastor de la iglesia Grace Community Church. Sus predicaciones en el programa de radio Gracia A Vosotros son escuchados alrededor del mundo. Él y su esposa Patricia tienen cuatro hijos y quince nietos.

 

by:    february 6, 2017

El Temor – a Jehová

¿Qué es el TEMOR A DIOS? ¿Es tan solo “REVERENCIA” o “RESPETO” a Dios? Para comenzar a entender a Dios, debemos tener una comprensión SANA del TEMOR… Salmos 111:10

Proverbios 9:10 El temor de Jehová es el principio de la sabiduría, Y el conocimiento del Santísimo es la inteligencia.

 

 

Isaías 44:6 Dios declara “Yo soy el primero, y yo soy el postrero, y fuera de mí no hay Dios”.  Isaías 44:8

 

PRINCIPIOS DE INTEGRIDAD – No hurtarás.

Éxodo 20:15 No hurtarás.

Sabemos que existe el robo directo, pero sabía usted que también existe el robo indirecto, por ejemplo: cuando el dueño de una compañía no paga lo justo a sus empleados, esta robando; o el rendir a medias en su trabajo, eso es robo indirecto.  “Escuché a cerca de un muchachito en un mercado, él estaba que parado en frente de un kiosco donde vendían fruta, pero no solo las miraba, sino que estaba comiéndose las uvas tan rápido como podía, aprovechando que nadie lo veía, después de un rato apareció la mamá del niño y vio lo que su hijo estaba haciendo. ¿Sabe lo que ella hizo?  sencillamente le dijo, “Juanito, no comas tan rápido”. Esa es la clase de realidad en la que hoy vivimos, indiferentes a los conceptos básicos de integridad y olvidándonos por conveniencia que si nos apoderamos de cualquier cosa que no nos pertenece o si no pagamos lo que debemos, estamos quebrantando el mandamiento que dice “No robarás o No hurtarás.” y esto puede referirse también al tiempo, al afecto, al dinero, a las posesiones, o a la honra o buen nombre de las personas, o al amor o a la cortesía y la lista es interminable. Si defraudamos a alguien es que hemos tomado algo que no nos pertenece y somos culpables de robo.

Un legado familiar

Ahora, ¿Como enseñamos a nuestros hijos lo que este mandamiento significa?
Este mandamiento fue dado al pueblo de Israel, y los Padres eran los responsables de enseñar estos mandamientos a sus hijos y as sus nietos y si fuera posible aun a los bisnietos.

Deuteronomio 6:6-7 Y estas palabras que yo te mando hoy estarán sobre tu corazón; y se las repetirás a tus hijos y les hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y cuando te acuestes y cuando te levantes.

Recuerde que este mandamiento fue dado al pueblo de Israel y que los padres eran los responsables de ensenar estos mandamientos, a sus hijos y a sus nietos.

 

En el Nuevo testamento hay un verso que explica perfectamente Éxodo 20:15.

Efesios 4:28 El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que padece necesidad.

En este versículo hay tres pensamientos que tenemos que sembrar en nuestros corazones.

  1. Integridad: El que hurtaba, no hurte más.
  2. Laboriosidad: Si no trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno.
  3. Generosidad: Para que tenga qué compartir con el que padece necesidad.

Según el Nuevo Testamento, dentro del mandamiento No hurtaras, están comprendidos lo que es integridad, laboriosidad y generosidad, Estas son características que todos debemos pedirá a Dios sean parte de nuestra manera de ser y que podamos practicarlas y ensenarlas.

INTEGRIDAD:  Hay muchas formas de vivir sin integridad, tenemos el robo directo, la cleptomanía (tendencia patología al hurto, aunque no se tenga la necesidad de aquello que se roba), los robos a mano armada, robo en las casas y almacenes (de acuerdo a un estudio, solo en Estados Unidos, la economía pierde cerca de cuarenta billones de dólares por los robos que se efectúan en los lugares de trabajo). Eso es robo directo. Pero cualquier tipo de robo será juzgado por Dios; también hay otro tipo de robo conocido como fraude, cuando vende alimentos diciendo que son productos naturales, pero al realmente están hechos con productos artificiales 100% nocivos para la salud. O, cuando un constructor asegura que usara materiales te primera calidad, pero por obtener más ganancia utiliza materiales de tercera; El inflar los precios de facturas y proformas para poner dinero en sus bolsillos.

La actividad que más se practica en todos los países es el fraude, individuos corporaciones y gobiernos se han vuelto expertos en defraudar a los demás.

Pero sabía que rendir a medias en el trabajo también es robar, si usted cobra por 8 horas y solo trabajo 6, está robando el equivalente a 2 horas.

Colosenses 3:22 Siervos, obedeced en todo a vuestros amos carnales, no sirviendo al ojo, como los que agradan a los hombres, sino con sencillez de corazón, temiendo a Dios:

Si no teme a Dios lo suficiente para cumplir honestamente con un día de trabajo, entonces ha quebrantado el mandamiento que dice no hurtaras.

Por otro lado, si usted es un empleador y no paga de forma justa a sus empleados, usted les está robando.

Colosenses 4:1 Amos, haced lo que es justo y recto con vuestros siervos, sabiendo que también vosotros tenéis un Amo en los cielos.

Santiago 5:4 He aquí, clama el jornal de los obreros que han cosechado vuestras tierras, el cual por engaño no les ha sido pagado por vosotros; y los clamores de los que habían segado han entrado en los oídos del Señor de los ejércitos.

Tener un seguro de salud o de vida es una cosa, pero manipularlo es hacer lo incorrecto.

Estar en los negocios de Bienes Raíces para ayudar y tener una ganancia es una cosa, pero estar en ese negocio apropiarse de casas y terrenos de otros, es inmoral, ilegal e imperdonable (los fariseos tenían como practica el devorar las casa de las viudas, y Jesús los condeno por eso)

Los juegos de azar, eso es robo legalizado y la gente acepta ser robados de esa manera, los juegos de azar son moralmente incorrectos. por qué? porque nadie puede ganar a menos que otros pierden, y uno no tiene que ser super inteligente para entenderlo, un negocio legitimo siempre tiene ganadores, Por ejemplo: yo tengo un artefacto que usted necesita, y se lo vendo por  5 dólares, usted tiene su artefacto y yo tengo los 5 dólares. En los juegos de azar, por cada ganador hay miles de perdedores, es tener ganancias y placer a expensas del dolor de otros, es el intento de obtener de forma inmediata lo que pertenece a muchos sin darles nada a cambio. Cuando alguien juega y gana, se acrecienta su codicia. (Habacuc 2:6)

El retener el amor y la devoción conyugal también quebranta este mandamiento, la biblia manda que no se nieguen ni se priven del amor sexual, y cuando se niegan se están defraudando el uno al otro. 1 Corintios 7:3-5 El marido cumpla con la mujer el deber conyugal, y asimismo la mujer con el marido. La mujer no tiene potestad sobre su propio cuerpo, sino el marido; ni tampoco tiene el marido potestad sobre su propio cuerpo, sino la mujer. No os neguéis el uno al otro, a no ser por algún tiempo de mutuo consentimiento, para ocuparos sosegadamente en la oración; y volved a juntaros en uno, para que no os tiente Satanás a causa de vuestra incontinencia.

El mismo principio se aplica cuando no amamos a nuestros hijos, o a nuestros vecinos, o en general a nuestro prójimo, nos estamos defraudando (Romanos 13:8)

El peor robo es robarle a DIOS. Usted sabe que le pertenece a El verdad, usted no es dueño de sí mismo, usted fue comprado con precio,  cuando usted vive su vida para usted mismo, como si Cristo nunca hubiera existido y nunca hubiera muerto por usted, usted es un ladrón, ha tomado de lo que le pertenece a Él, camina sobre la tierra que el creo, respira el aire que el credo, vive la vida que es de Él y nada le da a cambio. 1 Corintios 6:19-20

Sabe porque como creyentes diezmamos. El diezmo (es un emblema y símbolo de todo lo que le pertenece a Dios) no piense que el diez por ciento le pertenece a Dios, todo le pertenece a Dios. Malaquías 3:8

Cuando le robamos a otro de la forma que sea, fracasamos en honrar a Dios como deberíamos, y nos estamos robando a nosotros mismos. Jeremías 5:25

Cuando está amando más a su familia, o a su trabajo o a cualquier otra cosa o persona, más de lo que ama a Dios, les está robando a Dios lo que solo a Él le pertenece, quiere ser honrado con Dios, comienza entregándole su corazón ahora mismo.

 

LABOREOSIDAD: Efesios 4:28

El trabajar no es malo, es bueno, no es una maldición, es una bendición. Los jóvenes de hoy no saben la responsabilidad de una labor honesta. La Biblia es muy clara en cuanto a la necesidad de trabajar. 2 Tesalonicenses 3:10

Los judíos de la antigüedad entendían muy bien el mandamiento no hurtaras, así como entendían también el mandamiento que dice 6 días trabajara. Consideraban las labores, el trabajo como un imperativo divino. Decían el que no enseña a su hijo a trabajar, le enseña a robar.

Los rabinos y los profetas consideraban el trabajo como un regalo de Dios. Eclesiastés 5:18-19. El trabajo es un regalo de Dios, en la actualidad todas las personas parecen que están desesperadas por ganarse el premio mayor de la lotería para ya no tener que trabajar. Parece que la generación actual buscan el trabajar menos y menos para poder ganar más y más, lo cual es totalmente paradójico.

Usted no puede legislar que los pobres dejen de serlo, no puede dictar leyes para que la gente industriosa deje de serlo, usted no multiplica la riqueza dividiéndola, y el gobierno no puede darle nada a nadie sin tener que quitárselo primero a alguien más, y si alguien recibe algo sin tener que trabajar es porque alguien ya ha trabajado para que ese alguien reciba. Lo peor que puede pasar es que la mitad de la gente piense que no tiene que trabajar porque otros trabajaran por ellos, y la otra mitad piense que no vale la pena trabajar porque no recibirá el fruto de su trabajo.

La Biblia enseña que, si una persona no quiere trabajar, tampoco debe comer.

Vivimos en una generación que no entiende la ética laboral que nos ensenaron nuestros abuelos y nuestros padres, en la actualidad los que trabajan no lo hacen con el placer y el gozo de estar cooperando con Dios en la administración de este mundo creado para nosotros, solo trabajan para tener el dinero suficiente para poder dejar de trabajar.

El Socialismo promulga la idea de que debemos unificar todas las riquezas y tener muchos holgazanes y muy pocos productores. En los estados Unidos hemos creado una sociedad en donde muchas personas piensan que es mejor no trabajar.

En nuestros países las cárceles están llenas de jóvenes y adultos que por lo general no hacen nada productivos ni para ellos mismos, ni para la sociedad. Son el reflejo de padres que no les enseñaron un oficio o de madres que no les dieron responsabilidades dentro del hogar, no aprendieron el principio básico de laboriosidad.

Aquellos que quieren jubilarse o retirarse, tienen la idea de que cuando lo hagan ya no tendrán que trabajar. ¡Dios bendiga su inocencia!  De manera especial un creyente jamás se retira, ni se jubila de su servicio a DIOS, eso solo significa que tendrá más tiempo para servir a DIOS con todo su corazón y toda su alma.

Lo opuesto al trabajo es pasividad, nuestros hijos deben aprender con nuestro ejemplo lo que es ser laboriosos. Esto les debemos ensenar desde muy temprana edad. Lamentaciones 3:27. no porque son niños no debemos ensenar a nuestros hijos a trabajar a que aprendas un oficio. A veces es más fácil para nosotros el hacer algo que enseñar a nuestros hijos a hacerlo, pero cuan estupendo es cuando tenemos tiempo y paciencia para enseñarles.

A los hijos de 4 a 6 años, se les puede ensenara a sacar la basura, a los de 6 a 10 años, se les puede ensenar a lavar y secar los platos, a los de 10 o más enséneles a cortar el césped. y si usted es hábil con herramientas y mecánica, enséneles eso a sus hijos jovencitos, cuando hayan terminado sus tareas escolares y sin menoscabar su tiempo de recreo.

Muchos jovencitos en tiempos de vacaciones no tienen mucho que hacer y se aburren tremendamente, aproveche ese tiempo para ensenarles algo.

Hágales trabajar cuando tienen que trabajar y déjelos jugar cuando tienen que jugar.

 

GENEROSIDAD: Efecios 4:28

Sabe que es lo opuesto del robo, la respuesta lógica seria no robar, pero no lo es, lo opuesto del robo es la generosidad. Sabemos que por cada negativo hay un positivo. A veces hacemos un buen trabajo proveyendo para nuestras necesidades, pero rara vez aprendemos a suplir las necesidades de otros. Hechos 20:33; Hechos 20:34. El apóstol está diciendo que para suplir con sus necesidades y las de los que estaban con él, tuvo que trabajar. y en Hechos 20:35 nos recuerda también las palabras de nuestro Señor Jesús que dijo : Mas bien aventurado es dar que recibir.

Es un pecado y una vergüenza delante de DIOS cuando esperamos que el gobierno, cuide de nuestros padres, o nuestros seres amados o nuestros hijos; y cuando lo hacemos debemos hacerlo con generosidad y con la misma generosidad ayudar a otros. Esta es la clase de vida que nos libera de nuestro egoísmo.

Las personas egoístas son desdichadas, porque la desdicha es como un espejo, pero el gozo es como una ventana, trasparente por ambos lados.

Hagamos un experimento, haga un puno con los dedos de su mano, y apriételo fuertemente, apreté lo más fuerte que pueda, espere unos segundos, ahora descanse y habrá su mano. Se siente bien verdad, esa es la forma en que muchas personas viven, egoístamente, retienen todo para ellas, viven apretadas como un puño, y así van por la vida, pero cuando abrimos nuestra mano para dar a otro, este estado de gozo, bienestar nos inunda por completo.

La vida está compuesta de recibidores y dadores, aprendamos a ser dadores. Hoy en día la gente demanda de alguien que les entienda y les cuide, las personas están dispuestas a pagar para que alguien sencillamente los escuche.

Sea perdonador con sus hijos, a veces somos más generosos y rápidos perdonando a otras personas, que, perdonando a nuestros hijos, amelos y su amor por ellos debe ser la clase de amor que busca hacerles bien, sin que importe el comportamiento de ellos. Amelos y acéptelos, aunque no apruebe lo que hagan.

Jones Wesley, (fundador del metodismo) dijo: Haga todo lo que pueda, ahorré todo lo que pueda y de todo lo que pueda.

Ayude a las personas que físicamente tienen imposibilidad de hacer tareas con limpiar su patio, existe muchas maneras de ser bendición para otros, inculque en usted la responsabilidad de llevar a la iglesia los diezmos y ofrendas, participe de proyectos ministerios, y apoye financieramente con lo que pueda esos proyectos.

JESUS en la cruz del calvario derramo su sangre y dio su propia vida por usted, por mí, por todos nosotros, nos compró a gran precio. ¿Es usted salvo?  si usted de alguna manera le está robando a Dios, se está robando a usted mismo, porque su pecado impide que cosas buenas y maravillosas sucedan en su vida. Si yo pudiera vivir mil vidas, esas mil vidas se las entregaría a Jesús, a quien le sirvo y le tengo por salvador y mi señor. Todas las cosas materiales a las que nos aferramos en esta vida un día tendremos que dejarlas, porque sin nada llegamos al mundo y sin nada saldremos de él, lo único que no perderemos será el perdón de DIOS.

Satanás vino para robar, matar y destruir, pero Jesús vino para darnos vida, y vida abundante, satanás quiere robarnos esa vida abundante que DIOS tiene para usted, sabe lo que debe hacer si antes no lo había hecho, ahora mismo debe hacer una decisión por Cristo.

Si quiere hacerlo, puede hacer una oración como ésta:

“Jesús, te necesito. Me arrepiento de la vida que he llevado alejado de ti. Te doy gracias por morir por mí en la cruz para pagar por el castigo de mis pecados. Creo que tú eres el Hijo de Dios, y ahora te recibo como mi Salvador y Señor. Toma el control completo de mi vida, hazme la clase de persona que tu quieres que sea, ayúdame a nunca avergonzarme de ti, sin importar las circunstancias o consecuencias, y porque tu moriste por mí, yo quiero ahora vivir para ti. Lo pido en tu nombre Jesus, Amen”

 

¿Hiciste esta oración?

pointing-hand-icon-24032 Si            pointing-hand-icon-24032 No


Fuente:
Pastor Adrian Rogers
LA INTEGRIDAD, UN LEGADO FAMILIAR
Video: https://youtu.be/0xq1T9MaH40

PRINCIPIOS DE INTEGRIDAD – Verdad

“Manténganse firmes, ceñidos con el cinturón de la verdad.” 
(Efesios 6:14a NVI)

La integridad importa. La Biblia dice que estamos en una guerra “en contra de las autoridades, en contra de los poderes de este mundo de tinieblas.” Cuando vivimos sin integridad, no podemos pelear contra esas fuerzas espirituales que tratan de derribar nuestras vidas.

Especialmente, estamos comprometidos a hablar la verdad de la Palabra de Dios y aplicarla en todas las áreas de nuestras vidas, en nuestra vida moral, financiera, familiar y sexual.

Es por eso que Pablo nos dice que necesitamos ponernos el Cinturón de la Verdad antes de entrar en las batallas espirituales que nos rodean. Él dice, “Manténganse firmes, ceñidos con el cinturón de la verdad” (Efesios 6:14a NVI).

El Cinturón de la Verdad sostiene todo. Sin la Verdad, tu vida se vendrá abajo, y la oscuridad espiritual se hará cargo de ella.

Nos ponemos el Cinturón de la Verdad al vivir con integridad. La integridad viene de la palabra “entero” que significa “unidad.” Una vida íntegra no son las porciones de un pastel; sino que tiene que ser todo el pastel.

Para vivir una vida íntegra, no sólo tienes que conocer la verdad; sino que tienes que vivirla. Como tu cinturón, la integridad te da estabilidad. Te mantiene unido, en medio de los tiempos difíciles. Te da la fuerza necesaria.

Por supuesto, vivir con integridad no significa perfección. No significa siempre hacer lo que es correcto. Si la perfección fuera un estándar de la integridad, nadie podría vivir con integridad. Todos fallamos, todos tropezamos.

Vivir con integridad, deja que las personas vean en lo exterior lo que está pasando en el interior. Significa, lo que ves es lo que eres.

La hipocresía es un gran enemigo de la integridad. Practicamos la hipocresía cuando conocemos la verdad y no la hacemos. Es cuando lo que decimos no es lo mismo que hacemos.

Y es peligroso – muy peligroso. La falta de integridad en cualquier área de tu vida te dejará vulnerable a los ataques de Satanás. De hecho, en el momento en que comienzas a segmentar tu vida en diferentes porciones – tu vida en la iglesia, tu vida familiar, tu vida sexual, etc. – has perdido tu integridad. No estás siendo el mismo, no estás viviendo lo mismo en todas las áreas de tu vida.

¿La vida parece abrumadora? ¿Sientes como que la oscuridad está ganando la batalla en tu vida? Será así, si estás viviendo una doble vida. Revisa tu integridad. Haz en todas las áreas de tu vida lo que la Palabra de Dios enseña, no sólo donde y cuando es conveniente. No tienes ninguna esperanza con esa clase de integridad.

Reflexiona Sobre Esto

¿En cuáles áreas de tu vida es más fácil o más difícil vivir de acuerdo a lo que nos dice la Palabra de Dios?

¿Cómo tienes que trabajar en tu relación con Cristo, para que lo que se muestra en el exterior sea un reflejo de una fuerte vida espiritual?

 

BY RICK WARREN — JANUARY 22, 2017
http://pastorrick.com/

El Crecimiento Espiritual debe ser Intencional

“Lleven a cabo su salvación con temor y temblor, pues Dios es quien produce en ustedes tanto el querer como el hacer para que se cumpla su buena voluntad.” Filipenses 2:12b-13 (NVI)

El crecimiento del alma humana requiere un compromiso para crecer. La persona debe querer crecer, decidir crecer y hacer un esfuerzo para crecer.

El crecimiento espiritual comienza con una decisión. No tiene que ser una decisión compleja, pero si debe ser sincera. Cuando los seguidores de Jesús decidieron escoger su camino, no comprendían todas las implicaciones de su decisión. Ellos simplemente expresaron el deseo de seguirle, y ese fue el comienzo de una emocionante travesía del alma. Jesús tomó esa simple pero sincera decisión y edificó sobre ella.

En Filipenses 2:12b -13, Pablo ofrece una mirada hacia el crecimiento espiritual mientras hablaba a gente ya creyente: “Lleven a cabo su salvación con temor y temblor, pues Dios es quien produce en ustedes tanto el querer como el hacer para que se cumpla su buena voluntad” (NVI). 

Noten que dice “lleven a cabo” (Ocupense) –no “trabajen para”- su salvación. No existe nada que puedas hacer por ti mismo para salvarte espiritualmente; Cristo se hizo cargo de eso con su vida, muerte y resurrección. Lo importante es notar que Dios tiene una parte en nuestro crecimiento – pero también nosotros. Debemos hacer un esfuerzo intencional para poder crecer.

 

Reflexiona sobre esto:

  • ¿Qué significa “llevar a cabo o ocuparse de” tu salvación?
  • ¿De qué formas específicas estás haciendo un esfuerzo intencional para crecer espiritualmente?
  • ¿Por qué piensas que Dios requiere un esfuerzo de nuestra parte para el crecimiento espiritual?

 

BY RICK WARREN — JANUARY 22, 2017
http://pastorrick.com/

Más Que Vencedores

28 Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.

29 Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.

30 Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó.

31 ¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?

32 El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?

33 ¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica.

34 ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.

35 ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?

36 Como está escrito:
Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; Somos contados como ovejas de matadero.

37 Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.

38 Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir,

39 ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.

Evangelio Personal

Quiero explicarte hoy el siguiente diagrama, solo tomara unos minutos que podría cambiar el rumbo de tu vida, la vida de aquellos a los que amas y la vida de todos los que te rodean. No tienes nada que perder, pero mucho que ganar.

Primero quiero poner el énfasis en Nosotros. Quiero que entiendas que Nosotros, todos hemos pecado.

Todos nosotros pecamos y esa es nuestra situación. Romano 3:23 dice que todos somos pecadores; en Romanos 3:10 podemos leer que no hay justo, ni aun uno.

Ninguno de nosotros es perfecto, ni yo, ni usted, ni el pastor, ni el papa, ni ningún rabino, todos estamos en el mismo barco, todos pecamos.

1 Juan 1:8 Dice que: Si decimos que no tenemos pecados, nos engañamos a nosotros mismos. Todos pecamos.

Existen dos cosas relacionadas con el pecado:

Hay una paga o castigo por el pecado y la contaminación causada por el pecado.

La Paga del Pecado: Dios dice que todos pecamos y la paga del pecado es muerte. Romanos 6:23. El pecado tiene una paga, un salario, una consecuencia, este salario es la muerte.

Muerte física significa separación, Recuerde que la muerte es separación. Cuando una persona muere físicamente, su alma se separa de su cuerpo físico, esta es la muerte física.

Pero estar separado de Dios por toda la eternidad es la Muerte Espiritual. El lugar donde uno se queda separado de Dios es La Eternidad en el Infierno. Si usted o yo tuviéramos que pagar por nuestros pecados, quedaríamos para siempre separados de Dios, en el infierno, a causa de la penalidad por el pecado, que es la muerte, separados de Dios.

Supongamos que una persona cometió un asesinato y va ante el Juez y dice: Si excelencia, yo mate a ese hombre y siento mucho por haberlo hecho, le prometo que nunca más volveré a hacer eso, podría ser bueno conmigo esta vez, absuelva mi culpa y déjeme libre. ¿Cree usted que en este caso el tribunal podría liberar al asesino? No, si usted deja libre a ese asesino, la justica no se cumple, ese crimen debe ser pagado. O supongamos que el asesino va ante el Juez y dice: Si, yo mate a ese hombre, pero mire todas las cosas buenas que hice en mi vida. Yo di dinero a los pobres, ayude a los enfermos, me involucre en los esfuerzos de colaboración, hice un montón de cosas buenas. ¿Acaso el Juez pude simplemente dejar este caso en blanco? No, hay una paga, una condena para ese crimen.

Dios dijo que la paga del pecado es la muerte. “Usted paga por los suyos y yo pago por los míos”.

Eso significa que tenemos que pasar la eternidad separados de Dios en un lugar de tormento eternos.

En Segundo punto tenemos, La Contaminación por causa del pecado. Todo el mundo habla hoy sobre la contaminación ambiental, la contaminación del agua, la contaminación del aire, todo está contaminados, y tienen razón, es muy preocupante. Recuerdo, el Bosque de Mangle junto al mar, donde solíamos ir a jugar y nadar cuando era un niño, no existe más, fue contaminado, los animales silvestres que habian alli, los peces y las aves, todos desaparecieron, mis hijos jamás podrán jugar allí, nunca podrán conocerlo.

Pero sabe, hay una contaminación mucho peor, que es la Contaminación Espiritual por causa del pecado, ha pensado en la contaminación de las personas hoy en día, la inmoralidad, la injusticia, el odio, la maldición, la mentira. Hemos contaminado al mundo con nuestro pecado, con toda la suciedad que sale de nuestro corazón.

“Imagine un tanque lleno de agua pura, limpia y fresca, luego imagine que alguien viene y deja caer una gota de veneno en el agua, una sola gota contamina todo, ¿Usted bebería de esa agua? Por supuesto que No, una sola gota contamina todo.

Ha pensado usted que un solo pecado contamina y nos hace impuros y no aptos para el cielo. El Cielo es un lugar perfecto, si Dios nos llevara al cielo de hecho, así como somos, con todos nuestros pecados contaminaríamos todo, el cielo seria como la tierra. Un solo pecado de Adán y Eva basto para contaminar todo el mundo.

Todos hemos pecado. Recuerde Romanos 3:23, y la paga por los pecados es muerte, “Usted paga por los suyos y yo pago por los míos”. Así que ambos tendiéramos que ir al Infierno.

Ahora veamos la segunda parte del diagrama:

Veamos lo que está bajo la cuenta de Jesús. Usted sabe, la biblia dice que Jesús no conoció pecado. Dios dijo que en Jesús no había pecado, y eso lo encotramos en 2 corintios 5:21

El mismo Pilato dijo: “No encuentro ninguna culpa en este hombre”

Jesús era lo suficiente mente bueno para ir al cielo, ¿No le parece?

Hace 2000 años, Dios tomo todos nuestros pecados y los puso sobre Jesús. Jesús tomo la culpa de todo lo que hicimos, tomo la culpa de todos nuestros pecados y el sufrió la muerte por todo lo que hicimos.

¿Para que El Murió? Para pagar la pena o la paga de nuestros pecados. Dado que la paga del pecado es muerte. Jesús vino, sufrió y murió para pagar por nuestros pecados, para llevar nuestra culpa.

La Biblia dice claramente que Cristo murió por nuestros pecados. 1 corintios 15:3-4, esto es el evangelio, que Jesús sufrió, murió y resucito para el perdón de nuestros pecados. Romanos 5:8

1 Pedro 3:8, el Justo por los Injustos, para llevarnos a Dios. Cristo padeció una sola vez y para siempre.

Y eso es hermoso, una vez y para siempre, usted necesita entender que Cristo sufrió por usted, no murió instantáneamente, como quien recibe un disparo y listo, el sufrió por nuestros pecados.

La Biblia dice en Isaías 53, que Dios puso en El, el pecado de todos nosotros. Lo invito a que lea el capito completo.

Usted ve, Dios ha trasferido su cuenta a la de Cristo, tomo de nuestra cuenta y la puso en la de cristo todos nuestros pecados, deposito sobre Jesús nuestra cuenta y sufrió y murió como si hubiera hecho realmente lo que usted y yo hicimos.

Eso es lo que es el Amor de Dios, el no pago parte de nuestros pecados, los pago por completo. Al morir, Jesús clamo en vos alta “Consumado Es”

El pagó todos nuestros pecados. Supongamos que usted debe 10,000 y no puede pagar porque no tiene un centavo, pero luego alguien viene y dice, déjeme pagar la deuda por usted, él cuenta los 10,000 y le da el dinero, después dice, usted nunca podría pagarle todo a su acreedor y mucho menos a mí, pero yo quiero darle este dinero a usted, él le da los 10,000 y usted no debe más, ni un solo centavo, todo fue pagado en su totalidad, su acreedor no puede decirle dame otros 10 centavos, nada, ni un centavo más, la deuda se pagó y el prestamista quedo satisfecho.

La Biblia dice que Él es la propiciación por todos nuestros pecados, ósea que su sacrificio satisfizo a Dios como pago por todos nuestros pecados. Dios no exige ni siquiera una sola obra de parte de nosotros para salvarnos, ni una sola, Él solo quiere que nosotros confiemos que Jesús realmente lo pago todo.

Dios le ama a usted de una forma tan grande que dejo sufrir y morir  a su unico hijo, por todos nuestros pecados. Jesús pago todo en su totalidad y fue Dios quien lo dijo.

No solo sufrió, la Biblia dice que derramo su sangre por nuestros pecados y eso resuelve el problema de la Contaminación causada por el Pecado. 1 Juan 1:7

Dios quiere limpiar la mancha causada por el pecado y quitar la culpa en el momento de recibir a Jesús como Salvador, eso es un hecho.

Fijémonos en la cuenta de Cristo, ¿qué es lo que vemos?

 

Dios toma toda la justicia de Jesús y la transfiere a nuestra cuneta, hemos recibido un crédito por lo que Jesús hizo, porque somo justificados por Dios vamos para el cielo como si fuéramos Justos.

¿Que pasa cuando recibimos a Cristo? Romanos 3:22 dice que la justicia de Cristo es para todos y sobre todos los que creen en El.

Supongamos que he depositado un millón de dólares en su cuenta, usted ahora es un millonario, aunque no haya hecho nada para merecerlos, usted ahora es un millonario.

Dios quiere que creamos en El y lo que El hizo por nosotros.

Cuando decimos “SI” a Dios, cuando creemos lo que Jesús hizo para llevarnos al cielo, la justicia de Cristo es depositada en nuestra cuenta y eso es suficiente para que usted y yo lleguemos al cielo.

Muchas personas piensan que cada vez que hacen una buena acción, están consiguiendo puntos para ir al cielo, pero esto no funciona así, nosotros no acumulamos puntos para ir al cielo. Dios quiere que creamos en El, nuestro crédito por medio de la justicia de Jesucristo es lo que me lleva al cielo. Lo que hagamos después de recibir a cristo es lo que va a determinar mis recompensas en el cielo y mis bendiciones aquí.

¿Tiene sentido esto para usted? ¿Entendió la explicación? ¿Está seguro de que lo entiende?

Dios tomo toda la justicia de Jesús y la puso en mí, eso es lo que significa creer en El Señor Jesucristo y serás Salvo.

Apocalipsis 3:20 dice: “He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.”

Dígame usted, no le gustaría dejar entrar a Jesús en su corazón y ser su Salvador.

Juan 1:12 dice, “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;” en Juan 6:37 encontramos “al que a mí viene, no le echo fuera” y en Romanos 10:13 encontramos “porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.”

¿Cree que Dios hizo todo esto para usted? Si su respuesta es SI, porque no le dice a Dios en este momento “Señor yo creo que Jesús realmente murió por Mí, y yo quiero invitarlo a entrar en mi corazón, creo en Jesucristo y deseo recibir al Señor Jesús.”

Ahora usted puede orarle a Jesús, si realmente quiere esto, ore en su corazón y deje que Dios sepa que quiere recibir a Jesús como su Salvador.

Si tu respuesta es Si, vamos a cerrar los ojos y ahora repite conmigo esta oración:

“Querido Dios, reconozco que he pecado, que soy un pecador, Señor sé que te he ofendido. Reconozco a JESUS, el Hijo de Dios, como mi Salvador, creo que murió en la cruz por mí y que el pago por todos mis pecados. Señor Jesús ven a mi corazón y sálvame. Te acepto como mi Salvador y mi Señor. Amen”

  • “Señor Ayuda a esta persona a comprender y confirmar que aquello que Jesús dijo se va a cumplir. Confió en que, por la fe, que Cristo entro en su corazón y esta persona es salva ahora y por toda la eternidad en el nombre de Jesús, Amen.”

¿Ha orado?, está seguro de que entiende lo que significa esto, Jesús dijo: “estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él” de acuerdo con estas palabras, ¿Dónde está Jesús ahora? Si, es verdad Él está en su corazón ahora. ¡Que Dios lo bendiga!

¿Hizo esta oración?

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Periodista habla de Dios en vivo en un noticiero de EEUU

Liz Wheeler predica espontáneamente Liz Wheeler, habló sobre una encuesta que indica que cada vez menos jóvenes creen en Dios, y tuvo la oportunidad de contar su testimonio de fe.

EE.UU.- Una presentadora del telediario “One America News Network” impresionó a la audiencia cuando ella comenzó a predicar espontáneamente durante un noticiero en vivo. Liz Wheeler se refería a un nuevo estudio del Pew Research, que afirma que cada vez más jóvenes no creen en Dios ni asisten a la iglesia.

En respuesta, ella se decidió a declarar sobre su propia fe, y el enorme impacto que tiene su creencia en Dios en su vida.

“Mi fe es una gran parte de lo que soy. Es parte de mi identidad. Ella da forma a las decisiones que tomo en este mundo. Ella moldea mis palabras y acciones”, dijo durante la transmisión. “Soy lo que soy porque soy una hija de Cristo”.

Liz hizo referencia a las diversas dificultades que todo el mundo se enfrenta en la vida, en algún momento, y dice que la fe puede ayudar a través de las luchas difíciles. “La religión es a menudo pintada para ser opresiva en lugar de libertadora. Pero para mí, esto no fue el caso”, dijo.

“Mi relación con Dios no siempre fue fácil. Cuando las cosas difíciles suceden, era difícil mantenerse en la fe y creer que Dios tenía un plan para mi vida.

Pero es esta creencia que siempre me mantiene conectada a tierra. Es lo que me hace ser alegre todo día, no importa lo que está pasando”.

Liz continuó su discurso épico: “Dios no envió a su Hijo a morir una muerte violenta, si su amor no era profundo y completo”.  La periodista abordó muchas de las ideas comunes acerca de tener una relación con Dios, sobre todo en relación con la falsa historia de que es una opresora y dictadora. “La orientación que Dios nos da no es opresiva. Nadie me obliga a seguir los diez mandamientos, o servir y amar a Dios en contra de mi voluntad. Elijo hacer esto porque sé que Dios nos ha dado un manual para la vida. Él sabe lo que se necesitan hombres y mujeres que él ha creado. Él nos dijo esto directamente a través de la Biblia”, señaló.

¿Qué pasa con todos los jóvenes que están dejando la oportunidad de tener una relación con el Señor? Ella dice que estos jóvenes están “perdiendo algo maravilloso. Se están perdiendo lo que Dios ha planeado para ellos. Las mujeres y los hombres únicos, irreemplazables, fuertes y alegres, con un propósito en esta vida”.

 

 

La Guerra Interior: la Carne versus el Espíritu

Parte 1

Los que aman sin depender del Espíritu de Dios terminan siempre tratando de llenar su propio vacío, en vez de compartir su plenitud. Entonces el amor deja de ser amor. Amar no nos resulta fácil. Pero la buena noticia es que no es principalmente nuestro trabajo, sino el de Dios. Simplemente, debemos aprender a “andar en el Espíritu”.

Gálatas 5:13-15 nos enseña que la buena nueva de Cristo es un llamado a la libertad. La voluntad revelada de Dios para todos nosotros es que tengamos la oportunidad, la habilidad y el deseo de hacer lo que nos dará la mayor satisfacción ahora y por miles de años. También nos enseña que la única actividad que podemos hacer en libertad es amar. “Fuisteis llamados para vivir en libertad. . . servíos por amor los unos a los otros” (Gálatas 5:13). Este amor no es opcional. Es un mandato. Y es muy importante: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. En otras palabras, somos llamados en nuestra libertad a desear y buscar la felicidad de los demás con el mismo celo que buscamos la nuestra. Si tomamos este mandato seriamente, es tan contrario a nuestras inclinaciones que parece absolutamente imposible. Que tenga que despertarme en las mañanas y sentir tanta preocupación por las necesidades de otros como por las mías parece estar absolutamente más allá de mi poder. Si esta es la vida cristiana – preocuparme por los demás como me preocupo por mí mismo – entonces realmente es muy difícil y me siento sin esperanzas de vivir así el resto de mi vida.

La respuesta de Pablo a este desaliento se encuentra en Gálatas 5:16-18. El secreto está en aprender a “andar en el Espíritu” (Gálatas 5:16). Si la vida cristiana parece demasiado difícil, tenemos que recordar que no somos llamados a vivirla solos. Debemos vivirla en el Espíritu de Dios. El mandato de amor no es una nueva carga legalista puesta sobre nuestras espaldas; es lo que pasa libremente cuando vivimos en el Espíritu. Los que aman sin depender del Espíritu de Dios terminan siempre tratando de llenar su propio vacío, en vez de compartir su plenitud. Entonces el amor deja de ser amor. Amar no nos resulta fácil. Pero la buena noticia es que no es principalmente nuestro trabajo, sino el de Dios. Simplemente, debemos aprender a “andar en el Espíritu”.

“Digo, pues: Andad en el Espíritu y no satisfaréis el deseo de la carne. Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne, pues estos se oponen el uno al otro, de manera que no podéis hacer lo que deseáis. Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley”. Gálatas 5:16-18

John Piper desarrolla este mensaje basándose en estas tres preguntas: ¿Qué? – ¿Por qué? – ¿Cómo? ¿Qué significa este “andar en el Espíritu”? ¿Por qué es importante “andar en el Espíritu”? ¿Cómo, prácticamente, podemos “andar en el Espíritu”?

 

Parte 2

¿Qué es andar en el Espíritu?

Galatas-5-16-18-p2Primero, ¿qué es este andar en el Espíritu? En este contexto, hay otras dos percepciones que revelan el significado de “andar en el Espíritu”. La primera está en Gálatas 5:18 “Si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley”. Si Pablo hubiera dicho: “Si seguís al Espíritu, no estáis bajo la ley”, hubiera sido cierto, pero al usar la voz pasiva (“Si sois guiados”), él enfatiza la obra del Espíritu, no la nuestra. El Espíritu no es el puntero, como el coche de seguridad en la carrera “Daytona 500”. Es un conductor, como la locomotora en un tren. No seguimos por nuestro propio esfuerzo. Somos guiados por su poder. Por lo tanto, “andar en el Espíritu” significa mantenernos conectados a la divina fuente de poder e ir dondequiera que él nos conduzca.

La segunda percepción de nuestro andar en el Espíritu está en Gálatas 5:22: “El fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, etc.”. Si nuestro andar cristiano va a ser un andar de amor, de gozo y de paz, entonces “andar en el Espíritu” debe querer decir “producir el fruto del Espíritu”. Pero, de nuevo, se enfatiza la obra del Espíritu, no la nuestra. Él produce el fruto. Tal vez, Pablo tomó esta imagen de Jesús. Ustedes deben recordar Juan 15: 4-5: “Permaneced en mí y yo en vosotros. Como el sarmiento no puede dar frutos si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ese da muchos frutos”. En consecuencia, “andar en el Espíritu” significa “permaneced en la vid”. Manténganse firmemente unidos al Cristo vivo. No se aparten del flujo del Espíritu.

Como respuesta a nuestra primera pregunta – ¿Qué es este andar en el Espíritu?, respondemos: es “ser guiados por el Espíritu” y es “producir el fruto del Espíritu”. Se enfatiza la obra del Espíritu, sin embargo, el mandato es para que nosotros hagamos algo. Se involucran nuestros deseos. Tenemos que querer estar acoplados a la locomotora. Tenemos que querer permanecer en la vid. Hay cosas que podemos hacer para permanecer conectados al flujo del poder de Dios. Antes de preguntar cómo andar en el Espíritu, preguntemos. . .

Parte 3

¿Por qué es Importante Andar en el Espíritu?

Galatas-5-16-18-p3¿Por qué es tan importante andar en el Espíritu? El texto da dos razones, una en Gálatas 5:16 y la otra en Gálatas 5:18. En Gálatas 5:16, el incentivo para andar en el Espíritu es que, cuando lo hacemos, no satisfacemos el deseo de la carne. La Versión Estándar Revisada está equivocada al considerar como un mandato a la segunda parte del versículo 16, en vez de una promesa y dice:”No satisfaréis los deseos de la carne”. Todas las otras versiones importantes son correctas al considerarla una promesa, porque esta particular construcción griega tiene ese significado en todo Pablo. Por ejemplo, en la Nueva Biblia Americana Estándar (NSAB), el versículo tendría que traducirse: “Pues yo digo, andad en el Espíritu y no cumpliréis el deseo de la carne”. Por eso, la primera razón de por qué debemos andar en el Espíritu es que cuando lo hacemos, se vencen los deseos de nuestra carne.

En los mensajes recientes, traté de definir la carne como lo hace Pablo. La mayor parte del tiempo (aunque no siempre, ver más abajo), no se refiere simplemente a la parte física (Pablo no considera maligno al cuerpo en sí mismo). La carne es el ego que siente un vacío y usa los recursos de su propio poder para llenarlo. La carne es el “Yo” que trata de satisfacerme con cualquier cosa, menos con la misericordia de Dios. Presten atención a Gálatas 5:24: “Los que son de Cristo Jesús han crucificado la carne con sus pasiones y deseos”. Compárenlo con Gálatas 2:20: “Con Cristo he sido crucificado y y no soy yo el que vive, sino que Cristo vive en mí; y la vida que ahora vivo en la carne, la vivo por fe en el Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó por mí”. En Gálatas 2:20, “carne” se utiliza en su significado menos usual, refiriéndose a la existencia corporal habitual, que no es maligna en sí misma (“ahora vivo en la carne”). Pero, lo más importante que hay que considerar es que en Gálatas 5:24 la “carne” es crucificada y en Gálatas 2:20 “yo soy crucificado”. Esta es la razón por la cual defino a la carne en su uso negativo, como una expresión del “Yo” o del “ego”. Noten en Gálatas 2:20 que, puesto que el antiguo ego carnal está crucificado, un “Yo” nuevo vive y lo más peculiar acerca de este “Yo” nuevo es que vive por la fe. “La vida que ahora vivo en la carne, la vivo por fe en el Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó por mí”. La carne es el ego que siente un vacío, pero detesta la idea de satisfacerlo por medio de la fe, por ejemplo, dependiendo de la misericordia de Dios en Cristo. En cambio, prefiere usar los recursos legalistas o licenciosos de su propio poder para llenar su vacío. Como dice Romanos 8:7: “La mente puesta en la carne es enemiga de Dios, porque no se sujeta a la ley de Dios”. La característica básica de la carne es que no es sumisa. No quiere someterse a la absoluta autoridad de Dios o confiar en la misericordia absoluta de Dios. Como el viejo comercial de televisión, la carne dice: “Prefiero hacerlo yo mismo”.

No sorprende que en  Gálatas 5:17 haya una guerra entre nuestra carne y el Espíritu de Dios. A primera vista, según el versículo 17 es un problema que, en los cristianos, haya una guerra vívida entre la carne y el Espíritu; sin embargo, de acuerdo Gálatas 5:14, la carne es crucificada en los cristianos. Cuando lleguemos a  Gálatas 5:24, vamos a hablar más del sentido en el que nuestra carne es crucificada. Por ahora, démosle a Pablo el beneficio de la duda, asumamos que ambos son ciertos de alguna manera y concentrémonos en esta guerra interior: nuestra carne versus el Espíritu de Dios.

Parte 4

El Espíritu de Dios Conquista nuestra Carne

El Espíritu de Dios Conquista nuestra Carne... En Gálatas 5:17 dice: “Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu y el del Espíritu es contra la carne, pues estos se oponen el uno al otro, de manera que no podéis hacer lo que deseáis”. Lo más importante que tenemos que aprender de este versículo es que los cristianos experimentan una lucha interna. Si cuando estaba describiendo la carne, se dijeron a sí mismos: “Bueno, tengo mucho de eso todavía dentro mío”, no significa necesariamente que no sean cristianos. Un cristiano no es una persona que no tiene deseos malos. Un cristiano es una persona que lucha contra esos deseos por el poder del Espíritu. Tener conflictos dentro del alma no está mal. Aunque anhelemos el día en que nuestra carne ya no exista y solo deseos puros y afectuosos llenen nuestros corazones, hay algo peor aún que la guerra entre la carne y el Espíritu – concretamente, que no haya guerra interior, porque la carne controla la ciudadela y los puestos de avanzada. ¡Alaben a Dios por la guerra interior! La pasividad con respecto al pecado significa la muerte. El Espíritu vino para luchar contra la carne. Tengan valor si sus almas parecen un campo de batalla a veces. La señal para conocer si el Espíritu habita dentro de ustedes no es que no tengan malos deseos, ¡sino que están en guerra con ellos!

Cuando se consideran los versículos 16 y 17 juntos, el punto principal no es la guerra, sino la victoria a través del Espíritu. Gálatas 5:16 dice que cuando caminamos mediante el Espíritu, no permitiremos que esos malos deseos maduren. Cuando caminamos en el Espíritu, extraemos de raíz los deseos de la carne. Los deseos nuevos centrados en Dios desplazan los deseos viejos centrados en el hombre. El versículo 16 promete la victoria sobre los deseos de la carne – no que no habrá una guerra, sino que el que gana esa guerra será el Espíritu. En realidad, lo que Pablo quiere decir en Gálatas 5:24, cuando dice que la carne ha sido crucificada, es que el Espíritu peleó y ganó la batalla decisiva. El Espíritu capturó la capital y rompió la retaguardia de la resistencia. La carne conduce a la muerte. Con seguridad es fatal. Pero hay focos periféricos de resistencia. Las guerrillas de la carne no van a deponer sus armas y hay que contraatacar diariamente. La única manera de hacerlo es a través del Espíritu y eso es lo que significa andar en el Espíritu – por lo tanto, vivan para que Él venza la resistencia declinante de la carne. La primera razón de porqué debemos andar en el Espíritu es que cuando lo hacemos vencemos a la carne.

El Espíritu de Dios crea el Fruto que Cumple la Ley

La segunda razón para andar en el Espíritu o ser guiados por el Espíritu se encuentra en el versículo Gálatas 5:18: “Si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley”. Eso no significa que no tienen que cumplir la ley de Dios. Tienen que cumplirla. Eso es lo que dicen los versículos Gálatas 5:13 y Gálatas 5:14: “Servíos por amor los unos a los otros, porque toda la ley se cumple en el precepto ´Amarás a tu prójimo como a ti mismo´”. Y Romanos 8:3-4 dice: “Dios condenó al pecado en la carne, para que el requisito de la ley se cumpliera en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino al Espíritu”. Por lo tanto, no estar bajo la ley no significa que no tenemos que cumplir la ley. Significa que, cuando nos conduce la locomotora del Espíritu, nos desplazamos por el ferrocarril de la ley como una alegre manera de vida, no expuestos a subirla como una escalera por nuestro propio esfuerzo. Cuando el Espíritu nos conduce no estamos bajo el castigo o la opresión de la ley, porque lo que la ley requiere lo produce el Espíritu, es decir, amor. Analicen el versículo Gálatas 5:22: el primer fruto del Espíritu y que lo abarca todo, es el amor, el cual, como dice el versículo Gálatas 5:14, cumple con toda la ley. Para confirmar de qué manera piensa Pablo, él finaliza la lista del fruto del Espíritu en el versículo Gálatas 5:23, con las palabras “contra tales cosas no hay ley”. En otras palabras, ¿cómo se puede estar bajo la opresión o el castigo de la ley cuando las mismas cosas que la ley requiere brotan como frutos en las ramas de nuestra vida? En consecuencia, la segunda razón para andar en el Espíritu es la misma que la primera. El versículo Gálatas 5:15 dice háganlo porque vencerán a la carne al andar en el Espíritu. Quitan la tentación de raíz. El versículo Gálatas 5:18 dice: háganlo porque así se liberan del castigo y la opresión de la ley, porque el fruto que produce el Espíritu cumple con la ley. El Espíritu es la plenitud que desborda de amor. Por consiguiente, vence el vacío que produce la carne y se esparce en actos de amor que cumplen la ley.

Parte 5

Cómo Andar en el EspírituCarne Versus el Espíritu - Gálatas 5:16-18. Comisionados.com

La pregunta de los $ 60.000 es: ¿Cómo andar en el Espíritu? Todos escuchamos a los predicadores decir: “Déjense guiar por el Espíritu” o “Permitan que el Espíritu los controle”, y luego marcharse desconcertados como no sabiendo lo que significa, prácticamente. ¿Cómo permitir que el Espíritu nos controle? Quiero demostrarles que la respuesta es: dejamos que el Espíritu tome el control al mantener nuestro corazón feliz en Dios. O para decirlo de otra manera, andamos en el Espíritu cuando nuestro corazón confía en las promesas de Dios. El Espíritu reina sobre la carne en nuestra vida cuando vivimos con fe en el Hijo de Dios, que nos amó y se entregó por nosotros y ahora está haciendo que todo funcione para nuestro bien.

Esta es la quíntuple evidencia de Gálatas: Primero, Gálatas 5:6 “En Cristo Jesús ni la circuncisión ni la no circuncisión significan nada, sino la fe que obra por amor”. La fe verdadera siempre produce amor, porque la fe quita el pecado, el temor y la codicia y nos da deseo de disfrutar el poder de Dios. Gálatas 22 dice que el amor es el fruto del Espíritu. Si el amor es lo que la fe produce inevitablemente y es el fruto del Espíritu, entonces la manera de andar en el Espíritu es teniendo fe – la confianza dichosa en las promesas de Dios es el conducto del Espíritu.

Segundo, observen Gálatas 5:5 “Pues nosotros, por medio del Espíritu, aguardamos por la fe la esperanza de justicia” ¿Cómo esperamos a Jesús “por medio del Espíritu”? “¡Por la fe! Cuando mantenemos nuestro corazón feliz en Dios y confiando en sus promesas, esperamos por medio del Espíritu y transitamos guiados por el Espíritu.

Tercero, reparen en Gálatas 3:23: “Antes de que llegara la fe, estábamos encerrados bajo la ley, confinados para la fe que había de ser revelada”.

Cuarto, examinen Gálatas 3:5, el más claro de todos: “Aquel, pues, que os suministra el Espíritu y hace milagros entre vosotros ¿lo hace por las obras de la ley o por escuchar con fe?”. El Espíritu hace su obra poderosa en nosotros y a través de nosotros solo por escuchar con fe. Somos santificados solo por la fe. La manera de andar en el Espíritu y así no cumplir los deseos de la carne es escuchar las promesas agradables y confiar en ellas, disfrutar de ellas, apoyarse en ellas.

Finalmente, consideren Gálatas 2:20: “Con Cristo he sido crucificado y yo no soy yo el que vive en mí, sino que Cristo vive en mí; y la vida que ahora vivo en la carne, la vivo por fe en el Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó por mí”. ¿Quién es el Cristo que vive en Pablo? Es el Espíritu. Como dice Gálatas 4:6 dice. El Espíritu del Hijo de Dios fue enviado a nuestros corazones. Según Gálatas 2:20, ¿Se produce a sí misma la vida del Hijo en Pablo? ¿Cómo anda Pablo en el Espíritu del Hijo? “La vida que ahora vivo en la carne, la vivo por la fe en Hijo de Dios”. Pablo confía en el Hijo, días tras día. Encomienda sus preocupaciones a Dios, día tras día. Libera su vida de la culpa, el temor y la codicia y se sostiene mediante el Espíritu. ¿Cómo andamos en el Espíritu? La respuesta es sencilla. Dejamos de tratar de llenar el vacío de nuestras vidas con cientos de cosas del mundo y serenamos nuestras almas en Dios. El Espíritu hará el milagro de renovación en nuestra vida cuando empezamos a meditar en sus promesas inefables día y noche y a confiar en ellas (Romanos 15:13, 1 Pedro 1:4, Isaías 64:4).

El Secreto de Andar en el Espíritu

Ayer a las 5.30 de la mañana, estaba en Pasadena, California, en la cocina de mi querido maestro Daniel Fullher hablando con su esposa Ruth. Una de las cosas que nunca voy a olvidar de esa cocina es que sobre la pileta están pegadas cuatro promesas magníficas de Dios, escritas en pequeñas hojas de papel. Las puso allí para meditar sobre ellas mientras trabaja. Así es cómo se anda en el Espíritu.

Yo tengo una hoja de papel al lado de mi banco de oración y cuando leo una promesa que me aparta de mi culpa, mi temor y mi codicia, la escribo. Entonces en períodos de sequía, tengo un montón de promesas para empapar mi alma en ellas. La lucha de la fe se combate con las promesas de Dios. La lucha de la fe es la misma que la lucha de andar en el Espíritu. Él obra cuando tenemos confianza en sus promesas. George Müller escribió (Autobiografía, p.152-4).

Me di cuenta más claramente que nunca, que el gran objetivo primordial del que debo ocuparme todos los días es mantener mi alma feliz en Dios. Lo primero de lo que debía preocuparme no era cuanto serviría al Señor o como lo glorificaría sino como haría feliz a mi alma y como nutriría mi ser interior. . . ¿Cuál es el alimento para el ser interior? No la oración, sino la Palabra de Dios.

George Müller aprendió el secreto de caminar en el Espíritu: meditar las verdades valiosas de la Palabra de Dios hasta que el corazón esté feliz en Dios, confiando en sus promesas.

Hudson Taylor lo aprendió también. Un día recibió un mensaje sobre disturbios cerca de una de las misiones del interior. Unos pocos minutos después, George Nicol, uno de sus evangelistas oyó por casualidad a Taylor silbando su himno favorito: Jesús, yo confío, confío en la alegría de lo que Tú eres. Hudson Taylor “había aprendido que solo una vida era posible para él – solo esa vida de confiar y regocijarse en el Señor ante todas las circunstancias, mientras lidiaba con las dificultades internas y externas, grandes y pequeñas” (Secreto Espiritual, p.209).

Hermanos y hermanas, les digo que anden en el Espíritu y no complacerán los deseos de la carne. Vencerán la tentación y Dios los guiará si mantienen su corazón feliz en Dios al confiar en sus promesas.

 

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Por “John Piper” sobre “Pecado Que Vive Adentro
Una parte de la serie : “Galatians: Broken by His Cross Healed by His Spirit”

Traducción por “Maria del Carmen Zanassi”

 

“Teología de la prosperidad es veneno mortal”, Marcos Vidal

En el capítulo 11 Vidal destaca: Porque este tema de la prosperidad, tal y como se predica hoy, por más que lo busco, no lo veo en el evangelio y me parece un terrible despropósito que lleva a gran confusión y desvía la atención de lo esencial. Más que eso, me parece veneno mortal.

Teología-de-la-prosperidad-es-veneno-mortal-Marcos-Vidal-comisionadosEn un artículo publicado en el sitio web Mi Mejor Alabanza se resalta que Marcos Vidal en su libro “Con Permiso”, cuestiona la teología de la prosperidad que se ha proliferado en muchas iglesias.

En dicha obra Vidal le dedica un capítulo para hablar de la teología de la prosperidad del cual él asegura que no es el evangelio de Jesucristo por lo que lo llama “veneno mortal”.

En el capítulo 11 Vidal destaca: Porque este tema de la prosperidad, tal y como se predica hoy, por más que lo busco, no lo veo en el evangelio y me parece un terrible despropósito que lleva a gran confusión y desvía la atención de lo esencial.

Más que eso, me parece veneno mortal.

Me aturde mucho constatar cómo en el mundo occidental y cada vez más en muchos otros países, se ha ido abriendo hueco un mensaje claramente orientado hacia lo material, lo perecedero, «lo que hoy es y mañana no es...

Vidal, dice que los predicadores de la prosperidad se valen de un texto bíblico para promover esta teología: “3 Juan 1.2, una simple y educada salutación de carta en la que Juan dice: «Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma», se predica y proclama la importancia de un modelo de vida cristiana próspera en lo material, totalmente fuera de enfoque”.

Al final Vidal dice que “entre otras cosas, y por poner un simple ejemplo de tantos que podríamos poner, Jesús dijo: «No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón» (Mateo 6.19–21). Siendo estas palabras tan claras y viniendo de la boca del mismo Jesús ¿cómo es posible que eso que llaman «evangelio de la prosperidad» haya generado tanto debate entre los cristianos? ¿Cómo es que perdemos un solo minuto con el tema?”.

Fuente:  Mi Mejor Alabanza